Hollywood acepta lentamente la defensa del ambiente
Desde "tapetes verdes" en las entregas de premios hasta las frutas orgánicas que consumen los actores en el plató, Hollywood intenta promoverse como defensor del ambiente.
¿Pero, no será puro espectáculo?. Ni la publicidad de los estudios a favor de la defensa ambiental ni las fotos de celebridades conduciendo autos híbridos pueden ocultar que la producción cinematográfica y televisiva es una industria que consume enormes cantidades de energía para alimentar las luces brillantes, hacer funcionar las cámaras y dar de comer a elencos enormes.
Los escenarios necesitan climatización para contrarrestar el calor producido por tecnologías anticuadas de iluminación. Enormes fábricas consumen madera, acero, pintura y plástico para construir escenografías que son destruidas al terminar la filmación.
El consumo desenfrenado de energía continúa en la fase de exhibición, con multicines que necesitan millones de kilovatios para hacer funcionar las máquinas de palomas de maíz y los viejos proyectores que los dueños de los cines, escasos de fondos, no quieren modernizar.
Un estudio difundido el año pasado por la Universidad de California en Los Angeles señala que los efectos especiales de explosiones, los vehículos con los motores encendidos y los generadores diesel hacen del espectáculo la segunda industria más contaminante del sur de California después de la industria petrolera.
Con todo, las presiones financieras y públicas han forzado a muchos estudios ha multiplicar esfuerzos en defensa del ambiente: Fox utiliza biodiesel en los generadores de la serie "24", en tanto Warner Bros. emplea energía solar en su enorme fábrica de escenografías.
"La conciencia pública de este problema ha cambiado drásticamente", dijo Kyle Tanger, directivo de Clear Carbon Consulting. "Los mismos actores se lo piden a algunos estudios. Y muchas de estas cosas son sensatas desde el punto de vista económico".
Terra/AP




