Postergan concierto de Sanz en Caracas
23/10/2007 - 20:10(GMT)
Desavenencias con el gobierno del presidente Hugo Chávez obligaron a postergar hasta el próximo año el concierto de Alejandro Sanz en Caracas, informaron el martes los organizadores.
Sanz tenía previsto cantar el 1 de noviembre en el Poliedro de Caracas, un centro de espectáculos estatal con capacidad para 15.000 personas, pero la empresa promotora Evenpro tuvo que posponerlo hasta el 14 de febrero luego el gobierno prohibió que el astro español se presente en dicho escenario.
"Actualmente gestionamos con las autoridades de la Fundación UCV (Universidad Central de Venezuela), el Estadio Universitario de Béisbol, recinto en el que recientemente hemos presentado eventos de muy alta calidad como Ricky Martin, High School Musical, RBD, Luis Miguel, Maná, entre otros", dijo Evenpro en un comunicado publicado en su sitio de Internet.
Durante las últimas dos semanas los organizadores del concierto, cuyos boletos están completamente agotados, buscaron sin éxito un nuevo escenario en el que Sanz pudiese ofrecer su multitudinario espectáculo, parte de su gira "El tren de los momentos".
Cuando Sanz expresó en el 2004 que "no le gusta" el presidente venezolano, probablemente no pensó que eso dificultaría sus futuras presentaciones en esta nación sudamericana.
Tres años después está claro que el gobierno de Chávez le pasó factura al español.
El pasado 11 de octubre el ministro de Educación Superior, Luis Acuña, quien recientemente tomó la administración del Poliedro, justificó la medida afirmando que "los habitantes de este país que respondan: si algún artista viene a Venezuela a despotricar del presidente Chávez, del proyecto bolivariano, si ellos tuvieran en la posición de prestarle el Poliedro para que lo haga, si ellos se lo prestarían o no".
Por el contrario, espectáculos como "Dos pájaros de un tiro", que reunirá en el Poliedro a los españoles Joan Manuel Serrat y Joaquín Sabina, fueron ratificados por las autoridades.
La suspensión de Sanz se produjo porque seis meses antes del referendo de agosto del 2004, promovido por opositores que buscaban su salida de la presidencia, respondió en tono jovial a una pregunta que "su presidente (Chávez) no me gusta. Tampoco me gustan los de otros sitios, y el mío tampoco (el español José María Aznar) me parece que lo haya hecho bien".
La decisión se anunció casi dos meses después que Chávez dijo que los extranjeros de visita en Venezuela que critiquen en público a su gobierno serán expulsados del país.
El ministro, sin embargo, aclaró entonces que el concierto "se puede llevar a cabo en Venezuela porque nosotros no tenemos aquí limitaciones de que nadie visite el país".
La medida parece corresponder a los lineamientos trazados por Chávez, quien en julio ordenó a las autoridades que estén atentas a las declaraciones de las personalidades internacionales mientras se encuentren de visita en Venezuela.
Acotó que se deben deportarse a aquellos que critiquen públicamente su gobierno.
Los adversarios del mandatario afirman que Chávez se vuelve cada vez más autoritario e impide la disensión mientras encamina al país hacia lo que él llama el "socialismo del siglo XXI".
Chávez, cercano aliado del gobernante cubano Fidel Castro, rechaza esas aseveraciones y dice que las libertades democráticas se han ampliado desde que fue elegido presidente por primera vez en 1998.
Terra/AP




