Chavela Vargas: el público no me deja ir
30/11/2007 - 22:44(GMT)
Chavela Vargas no puede despedirse. El público no la deja y ella no se resiste. Por eso vuelve con un nuevo concierto que titulará "Gracias México", en el que dijo cantará con la entrega de siempre.
"El público no me deja ir porque yo pertenezco al público, al pueblo... así que como todavía no me dejan irme les voy a cumplir", dijo en una pequeña rueda de prensa.
El año pasado la cantante se despidió de los escenarios con un gran recital en el que recibió un homenaje de varias cantantes mexicanas.
La carrera de Vargas empezó en la década de los años 60 cuando revolucionó cantando temas de amor alguna veces hacia otras mujeres, con su voz ronca y potente, su vestimenta de hombre, sus cigarros, junto al lado de uno de los mayores compositores mexicanos, José Alfredo Jiménez.
Esas canciones desgarradoras son su vida, lo que la ha "salvado" de padecer Alzheimer y lo que la motiva a cuestionar y criticar sin pelos en la lengua la música más contemporánea como el reggeatón.
"Qué está pasando con la música, con los compositores?... Ahora hay cosas rarísimas, eso de 'la gasolina, la gasolina' (el tema homónimo de Daddy Yankee) eso no es nada, es una barbaridad, es una música estúpida que no tiene poesía, ni nada", afirmó mientras iba incrementando el tono de su voz.
Su pronóstico al respecto: "eso va a pasar" de moda.
Y es que a su juicio, hacen falta ídolos. Alejandro Fernández podría ser el próximo si no se "descuida" imitando estilos de otros países en su forma de vestir y en los temas que graba.
Chavela tiene 88 años y más 80 discos grabados pero "todavía quiero hacer muchas cosas", aunque no quiso revelar ninguna porque no está segura de "si me alcanzará el tiempo".
Como burlándose de la muerte, sobre lo que hace referencias constantes, dice que quizás dure 10 años más para poder cumplirlas todas, pero más adelante insiste que pronto sus pasos se van a detener.
Dijo que tiene algunos secretos para mantener la juventud y energía que la caracterizan y que además no le hace "daño a nadie". Dejar los tragos y de fumar también marcó una diferencia.
"Yo llevaba un rumbo espantoso con el alcohol y con el cigarro que es cáncer, punto. Si hubiese seguido tomando no me hubiera ganado un Grammy", dijo con una gran carga de sarcasmo.
Y es que recientemente la Academia Latina de la Grabación, que es la misma que otorga el Latin Grammy, la reconoció con el premio a la Excelencia Musical, lo que agradeció, sin mucho entusiasmo.
Relató que no asistió a la ceremonia porque no se sentía muy bien de salud y viajar de Costa Rica a Las Vegas donde fue la actividad, "por un Grammy, no vale la pena".
"Si hubieran sido tres o cuatro, tal vez", expresó riéndose. "Que me perdonen. Muchas gracias, me doy por bien servida".
Terra/AP





