John Stewart le puso ganas y mucho humor, pero aún así, la ceremonia del Oscar fue larga, lenta y en muchos casos aburrida. Quizá la huelga de guionistas no dio tiempo a crear buenas ideas, o simplemente 80 años de premios ya requieren un cambio de formato.
Lo mejor de la noche fue, para los latinos, el premio para Javier Bardem, absolutamente merecido. El actor agradeció el Oscar en español y se lo dedicó a su mamá y a su país, España.
La nominación para ganar "the baby" creada por John Stewart arrancó risas en el auditorio. El anfitrión de la ceremonia hizo referencia a los embarazos de Jessica Alba, Nicole Kidman y Cate Blanchett, quienes desafortunadamente perdieron el premio, que quedó en manos de Angelina Jolie.
Stewart tuvo otros minutos de diversión, pero en general, la premiación fue aburrida.
Las presentaciones de las canciones nominadas fueron aburridas y tediosas y no trajeron ritmo ni intensidad a la ceremonia.
Exceptuando a Bardem y a Marion Cotillard, no hubo discursos de agradecimientos memorables y los diálogos entre los presentadores tampoco fueron brillantes.
Por ser los 80 años del Oscar, las expectativas eran grandes y muchas, sin embargo la ceremonia tuvo poco espíritu de fiesta.
El repaso por las mejores películas, el recuerdo de los actores que ya no están, una mirada atrás a los mejores momentos de los Oscars tampoco remontaron la emoción en el evento.
La hora final se hizo larguísima. Recién en los últimos 10 minutos se definieron las categorías más importantes y los premios fueron a todos los favoritos.
Tras casi tres horas y media de ceremonia la fiesta del Oscar bajó el telón dando por finalizada, oficialmente, la temporada de premios de Hollywood.
Terra USA