¿Quién usó qué? ¿Quién fue con quién?. Un repaso por el desfile de las estrellas por la alfombra roja más antigua y prestigiosa de Hollywood
Un cielo gris, las bajas temperaturas y las lluvias que cayeron sobre Hollywood no empañaron el característico brillo de la alfombra roja que todos los años precede a la ceremonia de los premios de la Academia de Artes y Ciencias Cinematogáficas.
Este año, el rojo fue uno de los colores favoritos de varias de las celebridades invitadas, a saber Anne Hathaway (en Marchesa), Katherine Heigl (en Escada), Helen Mirren (en Georges Chakra), Miley Cyrus (en Valentino) y Heidi Klum (en Galliano).
Pero el clásico negro no faltó a la cita, siendo el tono elegido por Penélope Cruz (en Chanel), Jennifer Garner (en Oscar De la Renta), Hilary Swank (en Versace) y Nicole Kidman (en Balenciaga).
Marion Cotillard en cambio optó un vestido color marfil de Jean Paul Gaultier al cual varios críticos de la moda le bajaron el pulgar por su “look de sirena” (con escamas incluidas). Tampoco se salvó de las críticas Tilda Swinton, cuyo vestido negro de Lanvin fue considerado por varios como poco favorecedor.
Los tonos claros fueron los elegidos por Jennifer Hudson (en Roberto Cavalli), Cameron Diaz (en Christian Dior), Calista Flockhart (Rare Vintage), Keri Russell (en Nina Ricci) y una delgadísima Renee Zellweger (en Carolina Herrera, diseñadora de la cual la actriz es admiradora incondicional).
Amy Ryan (en Calvin Klein), Jessica Alba (en Marchesa), Laura Linney (en Michael Kors) y Cate Blanchett (embarazada y en Dries Van Noten) prefirieron los colores oscuros.
La joven Saoirse Ronan, nominada a mejor actriz por Atonement, lució un vestido verde de Alberta Ferreti, color que confesó haber elegido en honor a su condición de irlandesa (tampoco se salvó de las críticas). Ronan confesó a la prensa que esperaba con ansiedad conocer a Cate Blanchett y Ellen Page.
Parejas y acompañantes
Johnny Depp, de la mano con su mujer, la actriz francesa Vanessa Paradis, no dudó en bromear cuando una periodista le preguntó qué llevaba puesto. "Ropa", dijo con una sonrisa.
George Clooney, acompañado por su novia, Sarah Larson, desplegó su usual buen humor y bromeó con los periodistas como ya es característico en él en esta clase de eventos. Harrison Ford y Calista Flockhart intentaron pasar desapercibidos sin demasiada suerte, y Javier Bardem llegó acompañado de su madre, la actriz Pilar Bardem.
Otras parejas de famosos que dijeron presente sobre la alfombra roja fueron Nicole Kidman y Keith Urban, Daniel Day-Lewis y su esposa, la escritora y directora Rebecca Miller (hija del dramaturgo Arthur Miller), John Travolta y Kelly Preston, y Diane Lane y Josh Brolin. Viggo Mortensen apareció acompañado por una niña a quien presentó como su sobrina. Heidi Klum, de la mano de su marido, el cantante Seal, anunció que su vestido será subastado para la campaña The Heart Truth, que busca difundir información sobre las enfermedades cardiacas en la mujer. La británica Helen Mirren bromeó que debía presentarse al día siguiente a las 7.00 a.m. en el set de Love Ranch, película dirigida por su marido, Taylor Hackford, y coprotagonizada por Joe Pesci.
Glamour y negocio
Considerada uno de los eventos más importantes del año en materia de moda, la alfombra roja ofrece a las estrellas la oportunidad para lucirse con ropas y joyas de los más prestigiosos diseñadores, quienes año a año cortejan a las celebridades para conseguir prestigio y atención internacional.
A través del tiempo el interés en el evento ha aumentado cada vez más, lo cual ha llevado a una amplia cobertura de medios de EE.UU. y el mundo. Así como algunas estrellas deslumbran y reciben elogios, otras también reciben críticas descarnizadas a raíz de elecciones consideradas “poco acertadas”. Una de las más recordadas es el traje de cisne que llevó la cantante Björk en 2001, así como también el vestido de Cher en 1986.
Este año, fueron muchos los que creyeron que las luces del Kodak Theatre permanecerían apagadas a raíz de la huelga de guionistas, que recientemente se resolvió tras meses de inactividad y difíciles negociaciones. La misma resultó en pérdidas millonarias para la industria del cine y la televisión, y también llevó a la suspensión de la ceremonia de los Globos de Oro tras la amenaza de piquetes por parte del gremio de guionistas, los cuales los actores aseguraron no tenían intenciones de cruzar.
La alfombra roja convoca también cientos de representantes de la prensa que se mezclan con docenas de agentes de seguridad y asistentes encargados de que las cosas funcionen a la perfección. Otras de las curiosidades relacionadas con el evento son los llamados "seat fillers" ("rellenos de asientos"), personas anónimas a quienes la Academia todos los años da la oportunidad de asistir a la alfombra roja para que vean a sus actores favoritos en persona y griten sus nombres cuando los ven pasar.
El proceso de selección, sin embargo, es un misterio, ya que estas personas tienen prohibido divulgar cualquier tipo de información al respecto.
Este año, el segmento del Hollywood Boulevard afuera del Kodak Theatre fue techado a raíz de las posibilidades de lluvias que adelantaron los expertos meteorológicos.
Terra USA