
10 años de aprendizaje y de poner en práctica mi temple cantándole a un público que iba a los bares a tomar la copa nada más para pasársela bien y sin importarles quien fuera el artista.
Me propuse domar al toro para ganarme el aplauso por mi esfuerzo. Así que empecé por cantarles directa y concisa, mirándoles a los ojos y fue entonces que empecé a recordar los consejos de mi abuelo y durante los shows ponía en práctica sus enseñanzas. También dentro de ese esfuerzo y lucha descubrí mi estilo, me fui dando cuenta por el mismo público que me ayudó con sus comentarios. ¡HUY! Cuando cantas y raspas la garganta me pones la piel chinita.
Durante los años en el anonimato como cantante, tuve la oportunidad de grabar varios discos sencillos con mi verdadero nombre (Lupita Araujo), pero no les gustaba mi ronquera, y me hacían cantar diferente. Quiero decirles que a pesar de todo, no me arrepiento de nada, pues eso me ayudó a darme cuenta, hasta donde era capaz de resistir.
Esos años me enseñaron a despertar una intuición dormida y a conocer perfectamente mi tesitura de voz, estudié un poco de música y aunque yo ya tocaba la guitarra desde los 7 años creí que era necesario conocer el idioma del músico, eso me permite dialogar con ellos y tener un entendimiento.
Terra USA/Sitio Oficial