¿Maldición en el set o mala suerte?
El elenco de la novela Con Fuego en la Sangre no para de tener problemas: uno de los galanes se cortó la mano, otro se fracturó, otro se metió en líos con la justicia y ahora una de las protagonistas tuvo que postergar la filmación por agotamiento.
Eduardo Yáñez se cae
La novela empezó mal y parece que como dice el refrán, el que mal anda mal acaba.
Semanas luego del estreno, la crítica les cayó encima remarcando "errores de edición", "sobreactuación" de los protagonistas y situaciones inverosímiles.
Cuando la producción parecía finalmente salir a flote, comenzaron los accidentes. El primero en "caer", literalmente, fue Jorge Salinas. El galán sufrió una fractura al caerse de un caballo, mientras grababan una escena de acción.
Eduardo Yáñez salió ileso de una situación similar - también se cayó de un caballo sin lastimarse - pero días después le tocó el turno.
Yáñez sufrió una lastimadura grande al cortarse la mano mientras grababa. El corte fue profundo pero el actor quiso seguir con su trabajo, más allá del accidente.
Otro de los galanes con problemas fue Pablo Montero, quién ya venía complicado desde antes de empezar a grabar, debido a sus problemas con la justicia, tras ser arrestado en Miami por posesión de drogas.
Tras la detención, la Justicia abrió una causa por la cual El Charro debe presentarse todos los meses para una prueba de control en Miami.
Para hacer frente a esa causa, que casi le cuesta la estadía en Estados Unidos, Pablo habría tenido que "minimizar" su presencia en la telenovela y hacer que su personaje "entrara en coma" por un tiempo.
Finalmente, esta semana le llegó la hora a las mujeres y en este caso fue para la protagonista Adela Noriega, quién tuvo que ausentarse de las grabaciones por agotamiento por exceso de trabajo.
La actriz ya se reincorporó a las filmaciones y retomó sus actividades. ¿Quién será el próximo?
Terra USA

(Mezcalent.com)





