Tras meses de gira nacional que los llevó por 16 cárceles de Cuba, el cantautor Silvio Rodríguez y varios artistas cerraron la experiencia con un concierto en un teatro capitalino al que también asistieron reclusos aficionados.

"Ha sido una experiencia magnífica en la que hemos constatado cómo la cultura juega un papel hermoso, curador, en lugares donde la gente lo necesita", dijo Rodríguez, uno de los creadores de la nueva trova, el domingo por la noche al comenzar el espectáculo.
El recorrido fue denominado "Expedición", como uno de los discos del propio artista.
Acompañado de varios colegas como Vicente Feliú, declamadores como Carlos Ruiz de la Tejeda, pintores como Ernesto Rancaño y escritores como Reynaldo González, Rodríguez se dio cita en el Teatro Carlos Marx de esta capital para dar fin a la gira que comenzó el 11 de enero.
Mientras unos cantaban o tocaban sus instrumentos, los otros hacían murales donde predominaban las estrellas y la figura del prócer cubano José Martí, tal como sucedió cada vez que pasaban por alguna de las cárceles en las provincias de Granma, Santiago, Matanzas y hasta la Isla de la Juventud.
"Nuestra aspiración es que esta idea no termine el día de hoy", comentó el creador de "Ojalá", "Oleo de una mujer con sombrero" y "Mariposas" ante cientos de personas, incluidos reclusos a quienes se les permitió asistir.
A lo largo de estas semanas Rodríguez y sus colegas cantaron o pintaron ante unos 40 mil presos, guardias y sus familiares.
Además González, premio nacional de Literatura, entregó unos 300 libros a las bibliotecas de las cárceles visitadas.
Junto a los diferentes artistas que fueron sumando su nombre en cada cárcel _dado sus compromisos de agenda no todos fueron a todos los lugares o estuvieron en el concierto de clausura_ se presentaron también internos que tenían habilidades artísticas.
En total unos 300 reclusos y otros 30 guardiacárceles se subieron a los escenarios para exhibir sus talentos junto a artistas reconocidos como Eliades Ochoa y Polito Ibáñez.
La idea de la gira la propuso el mismo Silvio Rodríguez el año pasado en su carácter de diputado (su período terminó en febrero).
Los primeros acercamientos del trovador a las cárceles se produjeron en la década de 1990, pero una crisis económica interrumpió lo que hubiera sido entonces la primera gira.
Terra/AP