Katzenberg opera su propia fábrica de ensueño
19/5/2008 - 16:41(GMT)Muchos pensarán que Jeffrey Katzenberg fue uno de esos niños que tapizaba las paredes de su cuarto con imágenes de "Pinocho", "Peter Pan", "Dumbo" y otras fantasías animadas favoritas.
¿Qué menos que eso podría ser el ejecutivo que supervisó la resurrección de uno de los reinos animados de Disney y creó otro en DreamWorks?
La verdad es, dice Katzenberg, que los dibujos animados no hicieron nada por él.
"No sabía nada de animación. Nada en absoluto", dijo Katzenberg a la AP en el Festival de Cine de Cannes, donde DreamWorks Animation presentó su más reciente comedia, "Kung Fu Panda", previo a su estreno del 6 de junio.
Sorpresivo reconocimiento si se toma en cuenta que fue él quien guió la puesta en pantalla de la campeona animada de todos los tiempos, "Shrek 2" (con una recaudación de taquilla de 436 millones de dólares en Estados Unidos), además de otras dos películas del gigante ogro verde y "El Rey León".
Katzenberg, de 57 años, quien fundó DreamWorks con Steven Spielberg y David Geffen tras dejar Disney en 1994, hoy es uno de los nombres clave en el género, que hoy cuenta con más profesionales y películas que nunca.
Jamás se propuso hacer dibujos animados. Katzenberg dijo que su adoctrinamiento comenzó su primer día en Disney, a la que se unió en 1984 como director de la división cinematográfica luego que su jefe en Paramount Pictures, Michael Eisner, pasó a ser director ejecutivo de la empresa.
Mientras se preparaba para una reunión con Eisner, Katzenberg hizo una lista de 10 puntos críticos en los que debían trabajar en su nuevo oficio.
"Ninguno de ellos mencionaba animación", relató. "Cuando la reunión estaba a punto de terminar, Michael se detuvo y dijo, 'por cierto, ¿ves ese edificio allá?' Y señaló por la ventana de su oficina. 'Allí es donde hacen películas animadas'".
"'¿De verdad?', le pregunté. 'Sí, y eso es problema tuyo'. Honestamente, esa fue mi introducción al negocio de la animación. Ese fue mi primer encuentro con ella", continuó. "Vi unas, dos, tres, cuatro de esas cintas cuando niño. No tenía el menor interés... No tuve ningún tipo de entrenamiento... Todo pasó después que tomé el trabajo en Disney".
La animación era un terrible problema en Disney cuando Katzenberg llegó ahí.
La compañía fundada por Walt Disney, por décadas dueña del género con clásicos como "Blanca Nieves y los Siete Enanos", "La Cenicienta" y "La Dama y el Vagabundo", se había marchitado a un estudio de tercera a mediados de los 80.
Entonces vino "La Sirenita" en 1989, seguida de "La Bella y la Bestia", "Aladino" y "El Rey León", todos enormes éxitos creados a semejanza de los clásicos animados de Disney.
Aprendiendo sobre la marcha, Katzenberg sacó provecho de los copiosos archivos que dejó Walt Disney, llenos de ideas, memorandos, críticas de obras en progreso.
"Fue el seminario más increíble. De verdad me sentí como un estudiante genuino de Walt Disney aun cuando nunca lo conocí", recordó Katzenberg. "Fue como si él estuviera sentado a mi lado todos los días, como una especie de ángel, diciéndome exactamente qué hacer".
Su periodo en Disney terminó amargamente en 1994, cuando Eisner se negó a ascenderlo a presidente. Cinco años después Katzenberg recibió una fortuna en una demanda sobre la porción de las ganancias de Disney que le correspondían.
Para entonces, estaba a cargo de su propia operación en DreamWorks, una pionera de la animación computarizada cuyos éxitos también incluyen "Madagascar", "Shark Tale" y "Over the Hedge".
Las futuras cintas de DreamWorks Animation incluyen "Madagascar: Escape 2 Africa", a estrenarse en noviembre; "Monsters Vs. Aliens" (2009) y más relatos de "Shrek", entre ellos "Shrek Goes Fourth" y "Puss in Boots" (El Gato con Botas), basada en el personaje cuya voz fue interpretada por Antonio Banderas.
A diferencia de su rival Pixar Animation, la unidad de Disney cuyos éxitos incluyen "Buscando a Nemo", "Ratatouille" y "Toy Story", algunas películas de DreamWorks han tenido un desempeño menos impresionante en taquilla, como "Bee Movie" y "Flushed Away".
¿Le tienen en DreamWorks algo de envidia a Pixar?
"Por supuesto. Pero envidia en el buen sentido", dijo Katzenberg. "Envidio la uniformidad y calidad del trabajo que han hecho. Un trabajo simplemente increíble. Uno no puede estar en el negocio del cine y no reconocer que ellos han logrado algo que probablemente nadie más haya logrado: tener ocho películas consecutivas de gran calidad y éxito".
Esa ambición se enfoca en un género que años atrás para nada le interesaba. Pero después de más de 20 años en el mundo de la animación, el niño en Katzenberg brilla y es un fanático de los dibujos.
"Es el amor de mi vida, además de mi familia", concluye. "Es lo más emocionante, desafiante y gratificante que haya hecho y seguiré haciéndolo con el mismo entusiasmo".
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Terra/AP



