Belén Palanco Cartagena (Murcia), 13 jul (EFE)- "No hago música para conducir un ferrari y llevar gafas de sol", así de contundente definió su meta el compositor francés René Aubry, cuyo nombre pasa desapercibido pero no sus melodías, que son utilizadas en actos como el de la inauguración de la Expo de Zaragoza 2008.

Aubry, que concedió hoy una entrevista a Efe en la ciudad de Cartagena (sureste), donde ofrecerá esta noche un concierto dentro del Festival de La Mar de Músicas, señaló que el motivo principal de su inspiración proviene del "misterio de nuestra presencia aquí", en la Tierra.
Lo que le interesa de la música a este multi-instrumentalista -toca la guitarra, la mandolina, el bajo, el acordeón y el bouzouki- es el aspecto "espiritual". "No la hago -añadió- para hacer bailar a la gente".
Así, las bandas sonoras que compone para largometrajes -ocho, reseña la página web de cine IMDB- están "ligadas a hechos profundos" a cuestiones "personales", según Aubry.
Como ejemplo su última composición para la película "Sous les bombes" (2007), de Philippe Aractingi, que versa sobre la situación de una mujer libanesa que trata de buscar a su hermana e hijo en la crisis del bombardeo de Israel a su país en 2006.
Aubry (Epinal, Francia, 1956) cuenta en su haber numerosas coreografías para ballet y colaboraciones con prestigiosos bailarines de la escena contemporánea a nivel internacional como Pina Bausch y Carolyn Carlson y el director teatral Philippe Genty.
Con Carolyn Carlson, Aubry adelantó que tiene proyectado para marzo de 2009 estrenar un "espectáculo para niños" ideado por la bailarina, tras llevar sin colaborar juntos unos "12 años".
Este proyecto dirigido a los más pequeños no es el primero que aborda, ya que sus melodías se "asocian a la infancia sin buscarlo", porque "tal vez, -matizó sonriendo- tienen algo de naíf".
Y es que sus temas se han utilizado en el cine, el ballet, el teatro, en series de televisión, en los espectáculos de pompas de jabón y vapor del artista catalán Pep Bou y hasta para los oficios del funeral del Papa Juan Pablo II, en este caso, no se hizo por encargo.
Pero, ante todo, a los coreógrafos les encantan sus melodías, porque, según el compositor de "Ne m'oublie pas", "mi música inspira al movimiento" del cuerpo.
En la actualidad, Aubry se encuentra con su banda presentando su último disco, "Play Time" (2008), que es un recopilatorio de temas que interpreta en directo con la particularidad de que han sido grabados en un estudio.
De ahí, que se refiera a este álbum como "un paréntesis" en su carrera y considere realmente que su último LP fue "Memoires du futur" (2006), proyecto al que espera darle continuidad más adelante.
Respecto a sus reticencias a ofrecer conciertos, Aubry indicó que ya no la tiene y que ahora "encuentra un placer añadido" en las actuaciones y, además, afirmó: "me gustan".
Aunque, en la composición "encuentro más satisfacción", señaló este artista cuyo primer concierto tuvo lugar en 1994 y que hasta la fecha se había quedado con la etiqueta de evitar los directos.
La elegancia de las melodías de Aubry ni los críticos son capaces de etiquetarlas por la versatilidad de las mismas, que se mueven desde la clásica pasado por las músicas del mundo hasta la "new age".
Y en ese camino, el compositor dijo que realiza su "propia búsqueda", de ahí, que no se plantee la posibilidad de "colaborar con otros artistas", como con bailarines sobre un escenario en directo, porque no siente la "necesidad" de ello. EFE bp/agf (Con fotografía y audio)
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