San Sebastián (España), 24 jul (EFE)- El Festival de Jazz de San Sebastián ha recibido en su segunda jornada a dos músicos bien diferentes, al saxofonista David Murray, con la sabia nueva de su Black Saint Quartet, y al italiano Paolo Conte, todo un mito en su país, pero al que no se ha llegado a descubrir del todo en España.

Conte, que cumplió 71 años en enero, ha refrendado su declaración de principios: el amor por el jazz y la música de las primeras décadas del siglo XX, que han hecho de su actuación una apelación a la nostalgia.
Su voz rota, pura esencia italiana, ha caminado por sus composiciones, cantando, recitando y lamentando las historias de la vida a lo largo de una veintena de temas, entre los que no ha faltado su famosa "It's wonderful".
Arropado por una orquesta de ocho músicos que ha sonado maravillosamente en el auditorio del Kursaal de San Sebastián, en el norte de España, Conte ha permanecido casi todo el concierto tras el piano, del que se ha apartado para composiciones como "Madeleine".
"Sotto le stelle del jazz", "Via con me", "Bartali", "Nora", "Gli impermiabili" o "Comedi" han ido sucediéndose en esta cita donostiarra, que llegó al segundo y último bis con un buen número de deserciones.
Poco antes de que Conte saliera al escenario, David Murray ponía fin a un espléndido concierto en la sala de cámara del Kursaal, donde ha apostado en esta ocasión por el cuarteto.
Murray no ha perdido la ocasión para aportar su grano de arena a la campaña del candidato demócrata a la Presidencia de Estados Unidos, Barak Obama, al que ha dedicado uno de los temas.
Murray no cree que sea sólo su país, sino "el mundo entero", el que "está cansado ya de la política de George Bush". EFE ab/mop
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