
La gente en la parte de adelante (de la que me salí) se aplastaban unas a las otras, y el mosh se puso peligroso. Zach de la Rocha trató de calmar a la gente con una amenaza que logró un poco de orden. Si no dábamos pasos hacia atrás iban a tocar por menos tiempo o detener el concierto por completo.
Obviamente, esto basto para que las masas se calmaran, nadie quería que se nos fuera Rage. En realidad, no se como pintarles el resto del concierto, tocaron todos los hits y "Calm Like a Bomb" me tenía soltando puños (hacia el aire, no a la cara de nadie).
Durante la canción "Wake Up", ya se ha hecho costumbre, que Zach nos hable de política, y todos estábamos listos para escuchar. Nos habló de Barack Obama, pero dijo "Si él llega al poder en Noviembre, y no saca a las tropas de Afganistán yo conozco mucha gente que se va a levantar y quemar el senado". Y así continuó su discurso explosivo que tenia a TODO el mundo levantando puños y gritando "Yeaaaaaaaaaah!!!!" y coreando "Wake up, wake up".
Para cerrar con broche de oro, "Killing in the Name" arrancó con el bajo a mil y ya, a este punto yo pensé que no podíamos enloquecer más, alzarnos más. Pero este numerito lo llevo todo al próximo nivel. Era una combinación de saber que experimentábamos un momento histórico, ya que técnicamente RATM no están juntos como banda, y esta canción que actúa como un grito revolucionario. Todos gritábamos al final "F--k you, I don't do what you tell me".
Así se despidió Rage Against the Machine, y todos estábamos tan cargados que la gente seguía gritando, aunque a pesar del "caos" yo en ningún momento me sentí insegura. Cuando comenzamos a salir de Grant Park, la masa de gente (que en este momento no sé exactamente que tan grande era, pero les puedo asegurar que éramos miles) inundaba la avenida Michigan en Chicago y de repente en unísono gritaban, "yeahhhh!" y la gente miraba asombrada desde sus apartamentos. Por un breve instante, me sentí parte de una mini revolución, y me di cuenta de que tal vez, no estamos tan dormidos.
Terra USA