
Después de media hora, me despierta la batería de acto que me esperaba era Gnarls Barkley e inmediatamente me levanto para ver a Ceelo y Danger Mouse abrir con una de mis acto que me esperaba era canciones favoritas del álbum "The Odd Couple" llamada "Charity Case" con ritmos sesentosos. Le siguen "Surprise" y el cover de Violent Femmes "Gone Daddy Gone." También le hacen cover a "Reckoner" de Radiohead y teminan el set con "Smiley Faces".
Hora de cruzar el mar de gente de Lollapalooza que parece haber disminuido hacia el escenario donde en unas horas se presentara Nine Inch Nails. Encontré un buen sitio desde donde disfrutar de Trent Reznor y compañía. A las 8:15 p.m, justo después de la última canción de la banda The National, "Mr. November". Escuchamos "1,000,000" y los gritos se acentúan.
Tengo que admitir que aunque me encanta NIN, después del episodio de anoche con Rage Against hoy estoy un poco más calmada y me disfruté el set de esta banda de Cleveland (Ohio) un poco mas relajada y me gustó cuando tocaron material instrumental del álbum Ghosts, aunque a muchos fans le pareció aburrido. Pero no tuvieron que esperar mucho para que Reznor subiera el volúmen con canciones como "Closer" y "The Hand That Feeds".
Antes de tocar "Hurt", se dirigió a nosotros diciendo que le parecía increíble estar en Lollapalooza, donde hace 17 años tocaron un show en el primer festival que organizó Perry Farrell. "No puedo creer que aún esté vivo, y que esté tocando en frente de una casa llena, con mis mejores amigos que son los mejores músicos del mundo," dijo. Además el pobre Trent no estaba del todo bien, "Ando con la voz mal, pero estoy intentándolo por ustedes", comentó.
Los aplausos que le siguieron dieron a demostrar que a la audiencia no le importó el estado de su voz. Bajo las luces rojas, amarillas, azules, que brillaban desde el escenario, NIN nos abandonaron con "In This Twighlight". Así por así, llegamos al fin de tres días de una sobredosis de música fuerte para mí y el resto de los fans locales e internacionales que disfrutaron de Chicago, ahora en mi agenda como la ciudad del rock, no de los vientos.
Terra USA