Brasilia, 28 ago (EFE)- El músico brasileño Gilberto Gil, quien desde el 2003 ocupó el cargo de ministro de Cultura en el Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva, se despidió hoy formalmente del poder para regresar de lleno a la canción.

En un acto celebrado en el Palacio presidencial de Planalto, en presencia de todos los miembros del gabinete y autoridades de las cámaras legislativas y el Supremo Tribunal, Lula puso en funciones al sustituto de Gil, Joao Luiz Silva Ferreira.
De muy buen humor, pese a manifestar "tristeza" por la salida de Gil, Lula bromeó varias veces con Gil y Ferreira, a quien llegó a decirle que deberá estar preparado para que, de ahora en adelante, su antecesor en el cargo "aparezca mucho más en la televisión" que él.
Lula afirmó que lo usual cuando un ministro deja el cargo es que sea olvidado rápidamente, pero dijo estar seguro de que eso no pasará ahora con el ganador de siete premios Grammy.
"Gil va a juntar mucha más gente en la calle cuando aparezca para cantar que nosotros cuando convoquemos un acto para hablar mal de los otros" políticos, dijo Lula en medio de las risas del auditorio y del propio ex ministro.
Ferreira, de 59 años y conocido como "Juca", es sociólogo y hasta ahora ocupaba el cargo de viceministro, en el que colaboró con Gil durante los últimos cinco años y medio.
Lula explicó que al decidir nombrarlo para cubrir la vacante que dejó el cantautor pensó en darle "continuidad a la gestión de Gil", la cual calificó de "absolutamente extraordinaria" y de la que aseguró que ha servido para darle al Ministerio de Cultura "la visibilidad que nunca tuvo en la historia brasileña". EFE ed/ap (con fotografías)
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