Pekín, 31 ago (EFE)- La Joven Orquesta de la Unión Europea (EUYO, en inglés) recibió anoche una marea de aplausos por parte del público pequinés en el último concierto de su gira asiática, en el que interpretaron la Sinfonía Número 2, "Resurrección", del bohemio Gustav Mahler.

Los músicos, de entre 14 y 27 años y provenientes de 27 países, estuvieron acompañados en su actuación por el Beijing Gala Chorus, la soprano Shen Na y la mezzosoprano Niu Shasha, además de ser dirigidos por la batuta del reputado pianista Vladimir Ashkenazy.
El Concert Hall del espectacular Centro Nacional de las Artes Escénicas de Pekín, que registró una entrada casi completa, se rindió a los jóvenes talentos cuya única nota de color en sus atuendos era una beca con la enseña de las 15 estrellas sobre fondo azul de la UE.
Las banderas de los 27 países de la Unión componían el fondo de un escenario casi monocromo, acorde también con la vestimenta del público, entre el que, no obstante, se distinguía algún ciudadano chino ataviado de voluntario olímpico.
Los instrumentos de cuerda fueron los principales protagonistas de la cita, pero en especial los 38 violines, quienes, arcos en alto, exprimieron hasta la última gota de su música sobre el escenario.
La EUYO finalizó así su periplo asiático, con el que celebró el trigésimo aniversario de su fundación, después de seis conciertos en 10 días por Japón, Corea y China.
La orquesta, que cuenta con 20 españoles entre sus músicos, ya visitó en 1984 las ciudades chinas de Cantón, Shangai, Pekín y Hong Kong bajo la batuta de James Judd. EFE jt/abc/tg
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