Cábula a todo tren y Voz de Mano estrenando la cima
Le toco prender la noche al quinteto Cábula que como de costumbre alborotó al respetable con sus encendidas y potentes rolas, y el verbo siempre agitador de su cantante Sammy Adissi.
El grupo movió a la población y supo encajar un ramillete de temas en clave de rock que le imprimió fiebre a la velada. No Puedo Más, El Poder de la Mujer, la prendidísima Maquillaje, Tentaciones, Desmadre y para rematar a todo pulmón La Ultima Cena. Con esta actuación el vocalista chilango de Glendale, el bajista y el guitarrista jaliscienses de Covina, el tecladista californiano de San Gabriel y el batero toluqueño de Whittier demostraron que Cábula ha crecido y que sus retos son ahora mayores, y en la gente quedó hasta la última nota estampada en la memoria. Voz de Mano El quinteto angelino se abrió de capa escupiendo sus fulgores roqueros y electrónicos contagiando a un público emotivo que vino a apoyar a sus bandas y a regocijarse con los grupos complementarios del cartel. Tony Estrada manipuló con exactitud voz y máquinas para hilvanar sus coordenadas sonoras con el esqueleto melódico y rítmico de su banda que cada vez suena más compacta. Reventaron Tranquilo, Moto, Niño, la hechizante Polen, El Nuevo Pulso de Génesis y cerraron el set con Relámpago. La voz cantante, la guitarra y el teclado del de Nayarit, la guitarra y el teclado del de East LA, el bajo y los coros del de Colima, y la batería y la venenosa percusión de los zacatecanos hace de Voz de Mano un trabuco que empieza a convocar más fieles a su causa.Terra/Octavio Hernández Díaz

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