Honrando la memoria de la máxima Sacerdotiza de los Hongos; María Sabina, entidad ilustre que habitó en la Sierra de Oaxaca (en Huautla de Jimenez), guiando por décadas a los espíritus nobles hacia las alturas de la magia y la divinidad.
El quinteto mexicano beatifico a la reina y se autonombró; Santa Sabina, pero su historia se remonta al 88 cuando bajo la denominación Los Psicotrópicos, unieron caudales para musicalizar obras de teatro.
Cuatro de los cinco miembros originales de SS estaban ahí: Rita Guerrero (voz), Pablo Valero (guitarra), Poncho Figueroa (bajo) y Patricio Iglesias (batería), además del prestigioso teclado de Jacobo Lieberman, hoy en día prolífico "soundtrackero".
Para el 91 Lieberman se va y entra el que sería pieza básica del concepto "sabinero" Juan Sebastián Lach y entonces revienta la historia.
Tras un fatal desliz firmante que los tuvo quietos y acurrucados por un rato, el Subsello de BMG "Culebra", los invita a formar parte de su menú y para el 92 sale por fin la primera prueba de su encanto; Santa Sabina (BMG-Culebra / 1992), una joya que incluye Azul Casi Morado, Vacío, A La Orilla del Sol, Sueño de Agua, Partido en Tres y la alucinante Mírrota entre 13 fascinantes cometas que contagian.
Para 1994 Símbolos (BMG-Culebra), producido por el King Crimson Adrian Belew reconfirma su talento con Miedo, Luz del Mar, Estando Aquí No Estoy y Alas Negras por nombrar algunas.
Para su siguiente internación al estudio sale Babel (BMG-Culebra / 1995), en el que le toca la producción al multi-instrumentista gaucho Pedro Aznar (Madre Atómica, Alas, Spinetta Jade, Seru Giran, Path Metheny Group), lamentablemente la química entre el grupo y el personaje austral no se da y aunque el disco está cargado de furia e intensidad la grabación no lo refleja mostrando algunas deficiencias.
Las letras de Adriana Díaz Enciso y la música de la agrupación explotan en La Risa de Dios, Babel, Olvido, Espejo y El Camino del Deseo, ya para ese entonces el guitarrista Valero arroja la toalla y lo releva el impresionante Alex Otaola.
Concierto Acústico (BMG-Culebra / 1996), su siguiente disco muestra que tanto en estudio como en directo o ya sea eléctricos o desenchufados hay magia ahí, y pese a los temblores agónicos de la "Culebra" todo sigue en pie.
Finalmente para el 97 Santa Sabina MTV Unplugged (BMG / MTV), marca el impecable fin de un ciclo que ya despegaba hacia otros rumbos con cuerdas, metales y nuevas quimeras.
Santos al grito de la "Independencia":
Muerta la Culebra, BMG México los invita a engrosar la infinita lista de
los sin chamba, pero en lugar de claudicar buscan propuestas inmediatas y
salvan su raíz con la dignidad artística que da la experiencia.
Mar Adentro En La Sangre (en México; Discos Babel / 2000. En los USA: DLN / 2002) le muestra la tarjeta roja a su magnífico baterista Patricio Iglesias por inumerables conflictos personales y le abre la puerta al efectivo percusionista Julio Díaz.
Se graba en el Estudio (Coyoacán / DF) en el MM con la ayuda de Benny Ibarra de Llano (Hijo de Julissa y Benny Ibarra (Los Yaki), y sobrino del productor televisivo Luis de Llano, bajo la producción de ellos mismos. Incluye fotos cautivadoras de Fabiola Torres. Diseño colorido de Pablo Moya y 14 tiros mortales entre la obscuridad lírica, el amanecer rítmico y el crepúsculo palpitante.
Ritual a la Diamanda Galas que repite trances, trabalenguas duendes, chillidos del inframundo, graznidos cósmicos en un torrente vocal hipnótico y hechizante.
La Santa sigue siendo Sabina; nace, muere y reencarna en cada espejo digital.
Terra/Octavio Hernández