

Parece imposible que en tiempos de crisis en Latinoamerica, cuando las
trasnacionales se niegan a lanzar artistas que les causen el más mínimo
riesgo mercadotécnico (aunque este tal vez les pudiera abrir la puerta a otros jugosos mercados), y en el que no todo lo que pega es oro.
Pueda subsistir un dueto llamado La Perra, que se "emperra" por seguir haciendo lo suyo, que la verdad sigue sonando super-potente e innovador, y muestra el como cuándo se tienen bien trazadas las metas y la estrategia funciona, la música vive, se reproduce y no desaparece. Elena Sánchez con su bajo, en
la guitarra eléctrica y en la acústica demuestra su técnica y amor
"canino". Y su "consorte" Perico, en la batería y en las voces, "muerde" el
ritmo y la palabra con rabia.
Porque "Perra" que ladra no muere.
Terra/Octavio Hernández