No es cosa rara que a los roqueros latinos y a muchos de las grandes estrellas inglesas les guste el fútbol como un deporte de pasiones globales y arrebatos adrenalínicos, y que además de ser fanáticos de hueso colorado dejan sentir en algunas de sus canciones parte de ese secreto oculto que se destapa cuando el balón entre a la portería y el alarido viste de locura un estadio o la sala de cualquier casa que tenga el televisor encendido.
Por ejemplo a Flavio Cianciarulo de Los Fabulosos Cadillacs que era fiel del equipo Tigre en Argentina, ahora que radica en México le va al Monterrey. A Manu Chao le encanta el fútbol de Argelia, Marruecos, Camerún y tuerce por el Athletic de Bilbao.
Ely Guerra ha sido seguidora del Monterrey donde jugó su papá, de Brasil y del Guadalajara que dirigió su progenitor.
Blanquito Man de King Changó es también un apasionado cultor del balompié al igual que Los Ratones Paranoicos, Botellita de Jeréz, Los Piojos, Los Auténticos Decadentes, Joaquín Sabina, Andrés Calamaro, El Gran Silencio, Fobia, La Maldita Vecindad, Molotov, Control Machete, Tijuana No, Todos Tus Muertos, Superlitio, La Vela Puerca, Rod Stewart, Robert Smith y The Cure, y tantos otros que gritarán goool en junio a todo pulmón.
Terra/Octavio Hernández