El cantante francés Manu Chao, quien acaba de presentar en España su nuevo álbum Radio Bemba sound system, afirmó a la prensa venezolana que los verdaderos artistas, como los de su banda, "salen de la calle".
"Los chicos de Radio Bemba vienen de las calles, a fin de cuentas, el negocio vende el producto, pero para mí los verdaderos artistas salen de las calles y nos los cruzamos todos los días", aseguró Manú Chao en entrevista con el diario El Universal.
El primer álbum en directo y el tercero como solista del antiguo líder de Mano Negra se lanza en treinta países y en él recopila la esencia de más de 120 recitales donde presentó sus anteriores dos trabajos.
El segundo corte de este periplo de 29 canciones y setenta minutos de "alboroto despiadado" se llama Bienvenido a Tijuana, en honor a la norteña ciudad mexicana, ubicada cerca de la frontera con Estados Unidos.
El álbum cierra una trilogía brillante que incluye los registros de estudio del disco Clandestino (1998) y Ultima Estación Esperanza (2001), tres producciones que comparten un productor común, Renaud Letang.
El productor tomó el registro de los conciertos en el Grande Halle de la Villette en París, el 3 y 4 de septiembre de 2001, en un punto medio en la gira internacional, donde el grupo todavía conservaba su sección de vientos.
"Ir de gira es una experiencia superintensa que nos hace entrar a todos en una especie de trance colectivo, de velocidad generalizada, y en un estilo de vida muy, muy, muy particular", apuntó el artista, quien radica desde hace varios años en España.
Explicó que "todos dormimos en el autobús, nuestra pequeña isla. Nos sentimos bien en ella, vivimos en ella, tenemos el estudio instalado en el autobús, con las guitarras".
"Cuando subimos al autobús después de un concierto estamos machacados, hemos bebido unas copas y nos hemos fumado unos canutos y es como entrar en el paraíso", precisó.
Agregó que "es un placer estar juntos, nos alegra estar juntos, incluso cuando nos tiramos los trastos a la cabeza, cosa que ocurre a menudo, y eso es importante, bueno, creo yo, siendo el encargado del garito".
"Todos los músicos, los técnicos y todo el mundo participa en una historia que es también mía, es Manu Chao, así que en cierto modo recae sobre mí la responsabilidad de todo el tinglado, y es una responsabilidad que, de hecho, no me apasiona", añadió.
Sobre su afinidad con América Latina, Manú Chao indicó que "nos hemos quedado mucho más allá, quiero decir, yo me he quedado allí más tiempo, con la gente, viviendo lo suficiente en el lugar como para que te digan que formas parte del barrio".
"Eso nos permite visitar muchos países y ver a mucha gente distinta, hacer contactos, para poder volver con un poco más de tranquilidad", subrayó.
Consideró que "la música es un arma, un vehículo para las ideas y a menudo los músicos, los músicos famosos, tienen acceso al micrófono, así que yo puedo hablar, puedo dar mi opinión y puedo decir cosas".
"El mundo tiene problemas, está cayendo al vacío y no hay quien pueda sujetar la cuerda, los que la tienen en la mano son un atajo de imbéciles, creo que la situación es ahora tan grave que ya es misión de todo el mundo y no sólo de los artistas", acotó.
El músico francés concluyó que "la única solución que veo, donde veo que de verdad puedo contribuir a que cambien las cosas, y donde veo que puedo obtener resultados, es a pequeña escala, en mi propio barrio de Barcelona".
"A escala nacional o internacional, ¤qué pueden hacer unos monigotes como nosotros? Es un poco quijotesco, pero hay que intentarlo, al menos, si tienes acceso a un micrófono, tienes que hacerlo", puntualizó.
Terra/Notimex