
La primera jornada del concierto el viernes estuvo dominada por artistas locales y veteranos conjuntos folclóricos famosos en los setenta y otros más jóvenes.
En la segunda destacaron los españoles, unos pocos artistas locales y el grupo folclórico de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos.
Joaquín Sabina dijo que "es muy emocionante cruzar el mar para pisar el Estadio Nacional, de tan sangriento recuerdo para la gente de mi generación, y hoy está lleno de gente libre, solidaria, con memoria y 'upelienta'", en alusión a la coalición política de la Unidad Popular, que llevó a Allende al poder en 1970.
En su presentación cantó "Y nos dieron las diez" y "Noches de boda".
Antes estuvo el veterano rockero Miguel Ríos, quien contó que junto a Ismael Serrano visitaron Villa Grimaldi, un centro secreto de detención y tortura de la dictadura militar, donde desaparecieron decenas de partidarios de Allende. El lugar fue convertido en un Parque por la Paz.
"No hay mejor canción para sentir la revolución que hemos sentido esta mañana que un tema que se llama "Nos siguen pegando abajo", afirmó Ríos antes de interpretar la canción de Charly García.
Serrano, que incluyó en su actuación el conocidísimo "Papá cuéntame otra vez", declaró que Allende "es una referencia moral ineludible para todos nosotros".
La presentación española comenzó con Víctor Manuel y Ana Belén, que despertaron furor con "El hombre del piano", "La puerta de Alcalá" y "Sólo pienso en ti".
Terra/AP