
Perfil ya había publicado una crónica este sábado sobre la actuación de un Luis Miguel "sonriente aunque con poco humor".
También el diario Crítica, de Buenos Aires, reseñó que al "Rey" "se lo veía raro, incómodo, como salido de cuadro".
"Quería terminar lo antes posible e irse. Trabajó a reglamento", afirmó el periódico.
Además, aseveró que "el cantante mexicano tiene un problema de salud" y "sufre una paulatina pérdida de la audición y no hace caso al consejo de sus médicos, que le piden que deje de utilizar el sistema de monitoreo con auriculares, causantes en parte de su afección porque lo someten a un constante volumen alto".
"Luismi" actuó el martes pasado en la ciudad argentina de Mendoza ante 14.000 personas y vendió 120.000 boletos para los cuatro conciertos programados en Buenos Aires.
El mexicano tiene previsto presentarse los días 2 y 3 de diciembre en las ciudades de Córdoba y Rosario, en el centro de Argentina, donde también están todas las localidades agotadas.
Después de su gira por Argentina, el cantante mexicano ofrecerá un recital en Uruguay.
Terra/EFE