A la banda mexicana de rock Kinky le preocupa el futuro de su país y así lo expresan en su nueva producción musical Atlas, que saldrá al mercado el 2 de diciembre.
César Pliego, Ulises Lozano, Carlos Chairez y Gil Cerezo, integrantes de la banda, fundada a fines de 1999, cuestionan "de qué color es el presidente: verde, rojo o blanco", al hacer una analogía con los colores de la bandera mexicana, en el tema Presidente.
"En nuestro país tuvimos un cambio en el gobierno después de 70 años. Se siente como un toque de democracia que sale a brillar, pero todavía existen cuestiones que hacen pensar que se están manejando todo de la misma manera. El mensaje es abrir un signo de interrogación", comentó a EFE Pliego, vocalista de la banda.
"Hay quienes piensan que hay cosas positivas. En lo personal, creo que hay positivas y negativas. Por eso lo contradictorio de los colores. El rojo es el presente y puede ser una amenaza, algo peligroso. El verde puede ser lo fructífero y el blanco lo pacífico. O sea, ¿de qué color es?", cuestionó.
A pesar de su corta carrera en el mundo de la música, Kinky camina por la ruta del éxito, con nominaciones a los premios Grammy y MTV, buenas críticas de revistas especializadas y su música en la televisión anglosajona.
Sin embargo, sus integrantes no olvidan sus inicios hace cuatro años tocando en lugares pequeños y ante un puñado de gente.
"Nosotros no sentimos un éxito rotundo, ha habido momentos buenos y malos. Todo ha sido paso a paso, pero todavía nos queda mucho por recorrer", afirmó el vocalista.
El grupo confiesa que sólo sueñan con seguir tocando su música, una fusión de sonidos electrónicos, con funk, hip-hop, rock, ritmos norteños, europeos latinoamericanos, y "desarrollarnos como artistas, tratando de llevar una propuesta interesante" que trascienda los grupos étnicos.
De esa fusión surgió precisamente su nombre de Kinky "que significa algo bizarro. Pensamos que llevar nuestra música a un extremo no tan común involucra este tipo de adjetivo y describe nuestra forma de ver las cosas. Es empujar barreras, lo establecido hacia un siguiente paso", comentaron Pliego y Lozano, este último tecladista.
"Nuestra música es una mezcla con base electrónica, que se va coloreando con ritmos y texturas muy latinas", anglo y europea, comentó el cantante en una corta visita del grupo a la Gran Manzana donde presentaron algunos temas de su próximo disco, en un club de la ciudad.
Kinky se mostró complacido con el resultado de Atlas, en el que incluyeron 12 temas que escribieron en colectivo, en medio del intenso tour que realizaron para promover su primer disco en América y Europa.
Este álbum les valió la nominación al Grammy en la categoría de Mejor Banda de Rock Alternativo, que finalmente se concedió a Maná, en el evento que se realizó el pasado febrero en Nueva York.
Su primera producción -que lleva su nombre-, fue editado en México y otras naciones de Latinoamérica, Europa, EEUU y algunos países de Asia. En el último año, este proyecto que les dio a conocer en la música alternativa, ha vendido más de 150,000 copias.
Su tema Más fue incluido en la banda sonora de la serie de televisión "Kingpin" y un comercial de una empresa automotriz, ambos en el mercado anglo.
Atlas sigue la línea de su primer proyecto, con fusión de ritmos y temas en inglés y español, pero, según Pliego "refleja más la comunicación entre el grupo, y nos enfocamos más en los sonidos, tomamos más en cuenta las composiciones y los detalles".
Otro tema del álbum es Airport Feelings en el que expresan sus sentimientos por los constantes viajes en que han experimentado "una sobredosis de tener que seguir tantas indicaciones en aeropuertos y todo de te da vueltas en la cabeza" y en My God Is So Quiet manifiestan la presencia de lo divino.
Kinky presentará un premio el próximo jueves en los MTV Music Awards, donde también están nominados como mejor grupo alternativo del año y luego tocarán en la fiesta privada del evento.
A principios de noviembre viajarán a Los Angeles para grabar el vídeo de Presidente y posteriormente serán la banda oficial de una convención de cadenas de televisión en Hong Kong.
Terra/Agencia