Con las manos esposadas a la espalda, el cantante Michael Jackson entró el jueves a la cárcel de Santa Barbara para enfrentar cargos de abuso de menores que podrían enviarlo a la cárcel por varios años si es hallado culpable.

"Está siendo transportado a la cárcel principal del condado de Santa Bárbara para ser procesado y fichado. Ese proceso podría tardar una hora", dijo el jefe policial Jim Anderson. "Esperamos que entonces pueda pagar su fianza y entregar su pasaporte".
Previamente el jueves, el abogado de Jackson, Mark Geragos, confirmó que se había arreglado la entrega del cantante en Santa Bárbara, donde enjambres de periodistas y camarógrafos esperaban su llegada.
Jackson había salido del aeropuerto de Las Vegas Norte rumbo al aeropuerto municipal de Santa Bárbara en un avión fletado privado.
Se dijo que en el aparato viajaban Jackson, su familia y un guardaespaldas.
Jackson había estado en Las Vegas filmando un video musical cuando docenas de agentes del orden allanaron el martes su Rancho Neverland cerca de Santa Bárbara provistos de una orden de registro.
Las autoridades anunciaron el miércoles que se había emitido una orden de arresto en su contra por abuso de menores.
Jackson partió luego de pagar una fianza, que en la orden de arresto fue fijada en 3 millones de dólares. Agitó el brazo para saludar a los periodistas, hizo la V de la victoria con los dedos y se fue en una camioneta Suburban negra escoltado por tres policías en moto.
"Las mentiras corren distancias cortas, pero la verdad corre maratones", dijo Jackson en un comunicado emitido por un vocero. "La verdad ganará esta maratón en el tribunal".
Jermaine Jackson defendió a su hermano en una entrevista con la cadena CNN.
"La familia apoya a Michael en un 100 por cie nto, un mil por ciento. Michael es inocente", aseguró. "Al fin y al cabo, esto es un linchamiento moderno".
Terra/Agencia