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Ya sea por impulso o por negocio, Salma Hayek y Jennifer López compiten esta semana en la prensa del corazón por ver quién enseña antes sus prendas más íntimas.
Ambas tienen dos estilos completamente diferentes pero enseñan lo mismo, su ropa interior, mientras que el gamberro de Ben Affleck también pone su granito de arena con su habitual sentido del humor.
Lo de Hayek, 37 años, es belleza, mostrada de manera espontánea en un arrebato consumista en un mercadillo callejero de Sydney, en Australia.
Hasta allá abajo se ha ido en busca de su nuevo amor, Josh Lucas, que está rodando el drama militar "Stealth".
Ante el asombro de su media naranja, quizá todavía no muy acostumbrado a los impulsos de su enamorada, Hayek vio una camisa que le gustó y, dicho y hecho, ahí mismo se quitó la suya para probarse la elegida.
El gesto dejó al descubierto un sugerente y mínimo bikini negro que llevaba por toda prenda íntima para el placer de los "paparazzi" y de los que por allí pasaban.
"La verdad es que las otras mujeres tampoco la miraron mucho pero Josh no la quitaba ojo", declaró un testigo de este "semi-striptease" que subrayó lo que todos saben: "Es una mujer muy sexy y nada tímida en lo que a su cuerpo se refiere".
Jennifer López tampoco es tímida y desde luego nadie puede negar su "sex-appeal".
Tampoco sería la primera vez que muestra sus intimidades, ya sea en aquel atrevido modelo de escote en "V" hasta el ombligo que lució hace unos años en los Grammy o el de gasa transparente de Dior en los Oscar que, dependiendo de la luz dejaba a la vista sus senos.
Sin embargo su exhibición de ropa interior de esta ocasión es mucho más premeditada y mercantil.
Se trata de la presentación en el mercado de su línea de ropa interior, esa que sigue el éxito conseguido con su colección de moda.
Con la segunda ha recaudado más de 400 millones de dólares en un año lo que hace pensar en la fortuna que conseguirá con esta ardorosa colección de ropa interior que saldrá a la venta el 24 de julio, su 35 cumpleaños.
Ondas, encajes estilo antiguo, seda y gasa son algunos de los elementos en estas prendas, mejor descritas por una única palabra: "sexy".
Un tanga a juego con un corsé de raso en color cobre por 62 dólares las dos piezas o un conjunto en rosa Barbie de sujetador y liguero, por 70 dólares, son algunos de los modelos más comentados.
También está el de leopardo, menos atrevido en sus hechuras pero mucho más en sus colores, por 42 dólares el conjunto.
"Una línea que quiere devolver una sensibilidad joven, fresca y sexy al mercado de prendas íntimas", afirmó la actriz.
¿Qué tiene que ver Ben Affleck en todo esto?. El ex novio de la belleza boricua también ha mostrado su propia colección de camisetas aunque el estilo no puede ser más diferente.
Bromeando sobre el apodo que les pusieron a él y a Jennifer durante su noviazgo, "Bennifer", Affleck mostró los nuevos eslóganes de su propia colección de camisetas.
"Benyonce", para cuando salga con Beyoncé Knowles; "Boprah", por si le da por Oprah Winfrey, y "Ben-Gay", "por si acabo saliendo con Marcia Gay Harden o en la imposible pero encantadora idea de que Matt salga del armario", bromeó el actor en referencia a su mejor amigo Matt Damon.
Fuente: efe