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Todo vale a la hora de rematar "Kill Bill Vol.2", la segunda entrega de la obra de Quentin Tarantino que este fin de semana llega a las pantallas de EEUU bañada de sangre, humor y hasta un poco de flamenco en medio de este festival de artes marciales.
"No importa cuán mortal y sangrienta sea la historia, está hecha con ganas de diversión, de pasar un buen rato con todo mi universo", confesó el realizador estadounidense.
Un universo que en el caso de Tarantino, de 41 años, tiene de todo dado el archivo mental de "homenajes" que destila en su obra.
Por eso se pueden escuchar los acordes de la canción "Tu mirá", de Lole y Manuel, sobre unas imágenes de "spaghetti western" mezcladas con Kung-Fu y cine francés.
"Son muchos los elementos que incorporo, especialmente de la década de los 70, una gran década", intenta explicar sin justificaciones este ex dependiente de un vídeo-club que ha creado su propia escuela.
Con tan sólo cinco películas en su filmografía, cuatro si se cuentan los dos volúmenes de "Kill Bill" como una sola, forma en la que fue concebida, el nombre de Tarantino supone en sí un género propio.
Un detalle que la crítica no ha dejado escapar, describiendo los dos volúmenes de "Kill Bill" como "un trabajo brillante que será admirado en el futuro".
"Una película que tanto los académicos llenos de teorías cinematográficas como los adolescentes que llevan al cine a la novia encontrarán 'supercool'", señala "The Hollywood Reporter".
"Una conclusión elegante y sabrosa a este plato único de profunda cinefilia", asegura la revista rival "Variety".
La admiración generalizada es sorprendente para una historia de venganza en la que "La novia" (Uma Thurman) continúa eliminando a aquellos que la dieron por muerta ante el altar en búsqueda de su última satisfacción, matar a Bill, como reza el título.
"Siempre he sentido una gran admiración por las chicas que luchan. Son las verdaderas heroínas", confirma un realizador que ya le dio a Thurman un papel para ser recordado con "Pulp Fiction".
¿Seguirá luchando "La novia" ahora que sus dos volúmenes de venganza han concluido? La cabeza de Tarantino está llena de nuevos planes.
"No necesariamente con Uma como protagonista, pero sí he pensado en hacer otro volumen con Nikki, la hija de Vernita Green (Vivica A. Fox), que en el primer volumen ve cómo "La novia" mata a su madre. Tendría tantas razones como tenía Uma para la venganza", comenta.
Sus planes situarían la trama 15 años más tarde, eso si no se decide por hacer esa "secuela" a "Kill Bill" en animación, estilo japonés, o retoma la idea de una trilogía a lo Sergio Leone, con un nuevo filme con los mismos personajes cada década.
Más real es la futura edición de los dos volúmenes en un DVD con los 247 minutos de esta saga e incluso las diferentes "versiones" del filme que existen para el mercado oriental, un compendio que Tarantino define como "la mitología de 'Kill Bill'".
Nunca será "la definitiva", porque como explica Tarantino, su obra siempre es la misma y cada versión ofrece una experiencia diferente.
"Yo mismo tenía curiosidad por saber cómo sería trabajar en el volumen dos después de haber acabado el primero, después de su promoción, de su análisis, de su presentación por todo el mundo. Me pregunté si eso me afectaría y la respuesta es no, porque la película es la que es", confirma.
Una película muy personal en la que no ha dudado en contar con sus amigos, como el realizador Robert Rodríguez, que le ha hecho la banda sonora por un dólar.
A la pregunta de si se debe a sus orígenes hispanos la presencia del flamenco en "Kill Bill", Rodríguez sonríe, amante de la música, pero niega el crédito reconociendo que el disco con la canción de Lole y Manuel se lo mostró un miembro del equipo.
"Esa es la mayor recompensa de un rodaje. Que siempre puedes contar con algo nuevo, con una mejora que era imposible de imaginar mientras escribías el guión encerrado en tu habitación. Y siempre estoy abierto a una nueva inspiración", concluye Tarantino
Fuente: EFE