Juan Pablo Schuck dice que los personajes de reparto son más interesantes
En 'Pasión de gavilanes' reprsenta un malo más humano. "Un tipo que es así porque no sabe ser de otra manera. De ese modo lo construí", dice.
Y aun así, queriéndose quedar con la hacienda porque finalmente ese mundo le ha terminado gustando, está conquistando a Gabriela de Elizondo (Kristina Lilley), la mamá de su ex esposa, Norma (Danna García). Las escenas de pasión con la señora Elizondo muestran a una mujer necesitada de afecto y reprimida por un largo tiempo sin amor, y a un hombre interesado más en su chequera, pero también con ganas de que alguien le muestre qué es el afecto. "Detrás de todo personaje existen muchas cosas, y detrás de Fernando hay facetas que he estado explorando de los seres humanos: el de las necesidades", sigue Schuck. Con más de 15 años de carrera, el bogotano era de esos actores que iba y venía de Colombia. Hacía algo, se iba a Nueva York, donde estudiaba y trabajaba en lo que resultara, no necesariamente actuación; regresaba y miraba ofertas. Ahora, Colombia es su base. Sin embargo, no es reacio a salir de nuevo. Cuando lo llamaron para ser Fernando Escandón le interesó porque se trataba del antagonista. "Además, siempre existe la posibilidad de entrar en una bolsa de trabajo internacional. Claro, la experiencia dice que básicamente llaman a los protagonistas; pero mi participación en 'Amantes del desierto' hizo que me tuvieran en cuenta de nuevo... Así es esto". A Schuck, además, nunca le interesó ser galán. "Solo trabajar, y eso he hecho. Cuando protagonicé, estuvo bien, luego llegaron los personajes de reparto y esos han sido los más interesantes, como Escandón". Las grabaciones de Pasión de gavilanes están por terminar y Juan Pablo ya piensa qué hará después. "Miro una obra de teatro que me parece interesante. Hace rato no me subo a un escenario todas las noches".




