
Saldívar dijo que tomó el revólver calibre .38, lo puso en su propia cabeza y le dijo a la cantante que se fuera del cuarto. Cuando Selena se negó y se acercó a la puerta, Saldívar dijo que el arma se disparó mientras ella gesticulaba con la misma en la mano.
Tras el tiroteo, Saldívar mantuvo a la policía a raya por nueve horas y media frente al motel Corpus Christi Days Inn, apuntándose la cabeza con la pistola y gimiendo que iba a suicidarse.
En 1998, un tribunal de apelaciones rechazó argumentos según los cuales los fiscales habían forzado su confesión, que un jurado potencial fue desestimado incorrectamente y que los jurados nunca se enteraron de los antecedentes delictivos de un testigo. Un año después, la Corte de Apelaciones Penales se negó a concederle un nuevo juicio.
Saldivar tendrá derecho a libertad condicional en el 2025.
Terra/AP