Sensualidad maternal
En el álbum, la vocalista ha querido destacar los sonidos de los juguetes de su hija, y
ha plasmado el sentimiento de la sensualidad de la maternidad en canciones como "Lactochampeta", en la que toma un ritmo colombiano que se parece al reggaetón y el sentido descaradamente sexual de las letras de este género para hacer "una lectura chistosa" de la lactancia.
Canciones de cama y canciones de cuna son las dos partes de este proyecto: las primeras, dedicadas a su relación de pareja y las segundas, a su hija Milagros pero sobre todo, en su acercamiento a la maternidad, porque ante todo
Andrea se siente mujer.
¿Es un disco femenino de chill latino. Puro groove amoroso, beat maternal y sonido sensual de alta fidelidad...Se lo dedico a mi hija con el asombro y la sorpresa de un milagro que me inundó de luz; y a mi pareja con la tenacidad del día a día que requiere conservar una relación por muchos años, con la firme determinación y la loca esperanza de comer perdices por siempre...¿, comenta la cantante con expresión de afecto contenido.
"La maternidad", cuenta, le ha servido también para disfrutar de la frescura de la relación de los niños con la música: "Te das cuenta de lo terrible que es la educación, nos meten en una mentalidad cuadriculada, nos llenan de miedos a jugar, a ser espontáneos. Al ver de cerca a un bebé uno se da cuenta de que la música es jugar", apunta.
¿Una canción como Amniótico, explica
Andrea, habla de estar barrigona, mareada y esperar que ocurra un milagro: que tu hijo va a ser un héroe, que va a salvar al mundo. Eso es muy del embarazo", dice la vocalista de Aterciopelados y añade:
"Hay una canción que no sale en el disco, sino en el de grandes éxitos que se llama Tanto amor y que también es de embarazo. Es que sientes el amor de una manera tanto física como espiritual porque tu cuerpo está lleno de amor, está enfermo de amor, vomita amor¿.
Terra / EFE
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