Portada Terra USA > Entretenimiento >

 

Mitos femeninos de Hollywood

Imprimir Enviar a un amigo Newsletters RSS

Desde su invención y a través del tiempo, el cine ha sido el mayor creador de fantasías sexuales: vampiresas, mujeres fatales, chicas malas... El concepto de mujer como irresistible tentación ha ido cambiando a lo largo del siglo XX hasta nuestros días debido a modas y contextos sociales.

De la mujer de carnes voluptuosas y blancas de principios de siglo, pasando por las rubias guerreras hasta llegar a la mujer independiente y perversa de nuestros días, el cine ha fabricado distintos prototipos femeninos de seducción.

Historia continua abajo

A principios del siglo XX, recién inventado el cine y siendo éste mudo aún, fue Theda Bara la encarnación por antonomasia de la bíblica Eva que trajo el mal al mundo. Con Cabellos negros, carnes voluptuosas, piel lechosa y ojos teñidos de kohl, aparecía siempre rodeada de plumas, sedas y terciopelos para embrujar al desarmado mortal. Una de las interpretaciones más importantes es la que en 1917 hizo de Cleopatra, lo que la empujó definitivamente a ser personificada en su época con la tentación.

Desde entonces muchas actrices han ido desarrollando un mito, el de la perdición de los hombres, con su belleza, su inteligencia, sus movimientos, sus palabras y su sensualidad. Con el paso de los años el prototipo de mujer total iba cambiando, y con ello la mujer mitificada.

Tras Theda Bara, en los felices años 20 se pone de moda la chica moderna e independiente. Louise Brooks, con su pelo cortado al modo “garçon”, su descaro y sus faldas cortas, era la mujer por excelencia.

Chica trabajadora, independiente y ‘chic’, era prototipo de la modernidad. Pero también estaba Lulú, mujer fatal en estado puro que escondía un vicio letal para su aparente inocencia.

En la década de los 30 irrumpe la ambigua vampiresa. En un Hollywood que empezaba a hablar, comienza a destacar la figura provocadora de Marlene Dietrich. Vestida de hombre e insinuando un lesbianismo entonces prohibido, fotografiada de forma sofisticada por Josef von Sternberg, alternaba el frac y las lentejuelas e, inalcanzable, personificaba las fantasías masculinas más inconfesables.

Esos años también descubrieron a Greta Garbo, cuya infancia en Suecia fue dura, y que llegó al cine por casualidad. Trabajó en su país natal con el director Mauritz Stiller, el mayor genio de la época, quien sería su mentor. Posteriormente, al desembarcar en Hollywood se le comenzó a catalogar como mujer fatal y le tuvieron que convencer de que el papel de heroína no vendía. Reservada, supo proteger su vida privada, aunque ha perdurado como mito de la seducción.

EFE

1 | 2 | 3 | Siguiente >

Imprimir Enviar a un amigo Newsletters RSS

Accepted

¿Inventarías una escuela para ser aceptado?

Step Up: Detrás de cámaras

Cómo fueron las secuencias de baile y conocer a Ciara? Ve el...

Bring It On: All or Nothing

Lanzamiento en DVD de la secuela de la película
Búsqueda