Este fenómeno, mezcla de ritmos caribeños, rap y hip hop, hizo voltear la cabeza a más de una casa discográfica -latina y anglosajona- sedienta de innovación.
De manera "underground" artistas como los sureños de Bajofondo Tango Club, la brasilera Maria Rita, los mexicanos de "Duelo" y los salseros boricuas de N'klabe también se consolidaron entre el gusto popular.
Los consentidos de siempre como el guatemalteco Ricardo Arjona, la colombiana Andrea Echeverri, el internacional Kevin Johansen y la italiana Laura Pausini no tuvieron pausa y también sacaron sendas producciones.
Otros artistas que no corrieron la misma suerte en el 2005 fueron los puertorriqueños Ricky Martin y Chayanne, la mexicana Thalía o el colombiano Estéfano.
De un modo, Martin cargó su disco "Life" de demasiado fusiones, mientras su compatriota Chayanne con su álbum "Cautivo" fue fiel a la fórmula que le ha dado éxito desde hace 25 años.
El colombiano Estéfano se lanzó tal vez muy creativo o adelantado a la onda actual de la música en su "Código Persona" y la mexicana Thalía no atinó con su "Sexto Sentido" musical.