El grupo abandonó el escenario montado con una pantalla de cuarenta metros de altura hacia la medianoche al son de "40".
Antes, los asistentes estremecieron literalmente las estructuras del estadio de fútbol aupados con la fuerza rotunda y electrizadora de "Vertigo" y "Elevation".
Y cayeron en la nostalgia de los lejanos años ochenta, cuando
U2 ofrecía sus letras más apelativas con temas como
"Sunday bloody sunday", "Bullet The Blue Sky", "Where the streets have no name" o "With or without you".
La interpretación de "One", una de sus mejores baladas, fue el divisor de aguas para una faceta más electrónica de la banda, casi llegando a la psicodelia con "Zoo station".
El cielo cenizo de Sao Paulo lloró, pero en tierra los frenéticos "fans" de
U2 no paraban de saltar de alegría.
Bono alternó sus canciones con su tradicional e inagotable arsenal de mensajes en favor de los derechos humanos y el combate contra la pobreza. Su público escuchó con solemne atención y pidió más.
Los chicos irlandeses abandonaron el escenario con una sonora ovación que parecía no terminar y con la promesa de volver un día.
El próximo 1 y 2 de marzo Argentina se prepara para recibir a la agrupación ganadora de cinco premios
Grammy.
Terra / EFE
< Anterior |
1
|
2