
Llegaron al punto donde podían mantenerse sus vicios, lo que los llevó a una vida autodestructiva. Tyler y Perry empezaron a tener problemas y se empezaron a alejar, dejando a los continuamente subestimados Hamilton, Kramer y Whitford con bastante tiempo libre para practicar y experimentar. Éstos últimos todavía se encontraban conscientes de lo que sucedía, aunque compartían las mismas adicciones que Tyler y Perry, aunque en menor medida.
Aun así, seguían siendo uno de los grupos más taquilleros del momento.
El álbum doble Live! Bootleg retrataba perfectamente la calidad del grupo en concierto.
Los tiempos cambiaron, el punk, disco y new wave se apoderaron del escenario; nuevos grupos como Van Halen tomaron el mando, y Aerosmith siguió hundiéndose en su depresión psicotrópica - musical. Esto se demuestra en A Night in the Ruts (1979), punto en el que el grupo se empezó a desmoronar. Se destacan solamente ¿Three mile smile¿ y ¿No surprize¿. El álbum simplemente no recaudó lo esperado y en un intento por recuperar el dinero perdido, realizaron una gira más.
Fue ahí donde Perry (quien debía más de 100 mil dólares a la banda) se hartó de la situación y anuncia que realizaría un álbum en solitario. El resto de la banda siguió en la gira, hasta que Tyler se desmaya en el escenario debido a las drogas. Poco después, sufre un accidente en motocicleta que lo hospitaliza la mayor parte de ese año.