
El impacto de su imagen ha sido tal, que su música es relegada a un segundo plano en el momento de hacer valoraciones sobre la banda. De hecho el propio Manson no se denomina a si mismo como cantante, sino como Artista. A pesar de todo, Marilyn Manson demuestra disco tras disco un manejo privilegiado de la voz, el uso inteligente y controlado de sintetizadores y sonidos extramusicales, desgarradoras guitarras, y bajos contundentes y profundos, todo ello arropado por una atmósfera gótica y envolvente.
Marilyn Manson apareció en un momento de guerra informativa, en el que las bandas industriales intentaban penetrar los medios de comunicación para difundir su propia información. Los tabúes eran abiertamente examinados y, en una pequeña escala, el control era desafiado. Continuando con esta tarea de acceso a la información, introducían elementos literarios, películas y videos al espectáculo, como una manera de convertir la música en una fuerza opuesta al poder de la televisión.
Como táctica para lograr su cometido, la estrategia de shockear a la audiencia hizo que muchas veces la prensa sólo tuviera en cuenta los aspectos superficiales, pasando por alto los preceptos de autodeterminación y autocontrol que guiaron al género.
Tildado de satanista y fascista, por actitudes como ponerle de título a su disco Antichrist Superstar, Marilyn Manson siempre ha intentado evitar en la medida de lo posible pronunciarse sobre este tema, pero cuando lo ha hecho, siempre ha conseguido evidenciar la ignorancia y la falta de conocimientos que algunos periodistas han demostrado hacia el fenómeno Marilyn Manson.
"Marilyn Manson está empeñado en degradar a las mujeres, la religión y la decencia, mientras promueve la adoración a Satán, el abuso de menores y el uso de drogas. Estas personas son basura. Es una prueba extrema de que los valores morales de la sociedad continúan desmoronándose', manifestó el gobernador de Oklahoma, Frank Keating, en una de las tantas protestas que se escuchaban los días precedentes a las actuaciones de la banda en ciudades de Estados Unidos. Sin embargo, quienes más se dedicaron a manifestar su oposición fueron los miembros de la Asociación de la Familia Americana, quienes se encargaron de difundir falsos listados de barbaridades cometidas por el grupo (por ejemplo, violar mujeres en el escenario o animar al público a sacrificar animales mientras ellos lo hacían). Al día de hoy, la banda ha pasado por varios juicios legales cuyo fin era censurarlos; contrariamente, lo que consiguieron fue darles aún más publicidad. Asimismo, Marilyn Manson fue acusado de inspirar a jóvenes suicidas.
Terra/Agencias