¡Adiós amor cruel!
Aprende a despegarte físicamente.Sabes que mentalmente no puedes quitártelo/a de la cabeza, pero es tiempo de recurrir a esas amigas/os que están dispuestas a ayudarte y a hacerte companía en tus ratos de debilidad. Guarda o tira todo lo que te recuerde a esa persona. No esperes llamados, no preguntes a sus amigos/as sobre su vida. Despégate. Déjalo/a ir !
Aprende reconocer tus logros y acepta que necesitas tiempo.
Que no lo llames no significa que no lo extrañes. Que no la veas no significa que se te haya pasado la necesidad de verla, pero no te preocupes. Un día despertarás sin necesidad de su presencia y sabrás que tu relación ha terminado, oficialmente.
Asume que nadie puede ayudarte más que tu mismo.
Tus padres, hermanos, amigos harían lo que fuera por sacarte de esta situación de dolor, pero eres tú quien debe dar el primer paso. Si tú tienes voluntad, no sólo será más fácil para tí sino que permitirás que los demás puedan ayudarte más y mejor.
No creas que es el fin del amor
Una mala experiencia es sólo eso: una mala experiencia. Aunque sientas que jamás podrás amar de la manera en la que amas a la persona que te dejó, debes creer que sí sucederá. Quizá no sea la intensidad similar, pero será un amor más maduro y tan maravilloso cómo el que acabas de terminar…
Terra/ Luciana Lamberto

(Ya no está contigo.)




