La cantante y actriz estadounidense Janet Jackson estuvo a punto de ser calificada como persona non grata en el restaurante Arpège de Paris.
La artista hizo reservaciones para cenar con varias personas en aquel local, sin embargo desistió de ir a última hora.
Según el gerente del establecimiento, Janet no llamó para cancelar la reserva, y por ello tuvieron que cambiar de lugar al famoso estilista Christian Lacroix, lo que dejó a los propietarios del Arpège muy consternados y furiosos con la hermana de Michael.
"Ella simplemente no apareció, había hecho reservaciones para muchas personas, pero ni les llamó para cancelar la cita", dijo un informante.
Terra / Labotana