"Las críticas a mi hija son ridículas. Ella es un ser humano que solo se retrasó un día. Pero la producción acomodó el calendario y ella cumplió con él", insiste la señora Lohan.
Por su parte James G. Robinson, ejecutivo de la compañía cinematográfica, dijo que Lindsay les envió un email indicándoles que no podría asistir a las filmaciones, sin dar mayores explicaciones.
"Cada vez que Lindsay falta a los llamados, a la producción le cuesta US$25 mil por hora", se quejó el ejecutivo, justificando la carta que le envió a la estrella regañándola por su falta de profesionalismo.
"La llamada de atención tuvo resultados y ahora ella llega temprano a sus llamados", dijo Robinson.