CON MÁS DE 6 MILLONES DE DISCOS VENDIDOS
MUNDIALMENTE, JAGUARES REGRESA CON EL ÁLBUM MÁS ANTICIPADO: "CUANDO
LA SANGRE GALOPA"
Para el tercer larga duración de su carrera, Jaguares ha modificado de nueva cuenta su formación siguiendo con la idea de que el grupo es prácticamente un taller en el que es constante el tránsito de sus integrantes. Bajo ese principio, la banda ahora está compuesta por Saúl Hernández, Alfonso André y César López, el "Vampiro". Esta formación es la estructura sobre la cual se desarrolla "Cuando la sangre galopa", lo que se puede considerar como un "power trio", una formación básica de guitarra, bajo y batería la cual, como señaló alguna vez Lou Reed, "es prácticamente invencible".
Así de poderosa suena esta formación a lo largo de los 13 temas del álbum (más el track adicional), porque Cuando la Sangre Galopa es, indudablemente, un álbum de rock, directo, poderoso e impactante. Quizá sin pretenderlo, Jaguares ha realizado una obra que era necesaria para estos días de pop meloso y demasiada parafernalia electrónica machacosa.
Por supuesto que, ante un panorama como éste, el reto de Saúl y Jaguares es aún mayor. Como sucede con los grandes artistas, la exigencia del público y la crítica es cada vez mayor, simplemente por el hecho de tener tal jerarquía. A lo largo de su carrera, Saúl Hernández ha tenido que enfrentarse a la responsabilidad de su propia historia tanto en Caifanes como con Jaguares. Basta recordar algunas de sus creaciones como "La célula que explota", "Los dioses ocultos", "Hasta morir" o "Viento" para darnos cuenta que se trata de uno de los mejores compositores del rock latinoamericano, y una de sus figuras más veneradas.
"Cuando la sangre galopa" es un parte aguas en la historia del grupo, un álbum que revoluciona sustancialmente su propio sonido para llevarlo a territorios sorprendentes. Es de destacar que la producción del mismo corrió a cargo de Alfonso André y el mismo Saúl Hernández, la primera vez que ellos se hacen cargo en su totalidad de dicha labor.
Desde el arranque, con el tema que da título al álbum, Jaguares nos muestra el ímpetu mediante el que nos conducirán a través de este galope sanguíneo. Guitarras por delante, riffs poderosos, batacazos precisos y contundentes y, sobre todo, un adecuado equilibrio melódico, porque también hay cortes, como "Estoy cansado", "Por un beso" o "Contigo" donde aparecen las guitarras acústicas, tonos más etéreos, más atmósferas o la presencia sutil de algunos violines.
El álbum, que se grabó en Los Angeles, California en septiembre del 2000 y febrero, marzo y abril de este año, como lo señala Saúl, "desarrolla un concepto más rockanrolero, más a flor de piel, más filoso y eléctrico". Tanto en la manera de ajustar las composiciones como en lo musical, donde Saúl toma el bajo en algunos temas, representó para Jaguares el retorno a territorios ya conocidos por ellos, lo que es evidente a lo largo de temas como "El secreto", "La tierra", "La vida no es igual" (con un excelente arreglo hacia el final de jarana y arpa huastecas), "Viaje astral" o "¿Viejo el mundo?", como se ve, la mayor parte del álbum.
Para lograr parte de ese filo, se contó con el trabajo de Howard Willing como ingeniero de grabación, quien ayudó al grupo con "el desarrollo sonoro de sus ideas"; en la mezcla estuvieron David Thoener y Ed Cherney y en la masterización Steve Marcussen. Como músicos de estudio participaron, entre otros, Chucho Merchán, Stuart Hamm, Rubén "Cachete" Maldonado, Luis Conte, Alberto Salas, Patrick Warren y Greg Wells.
Lo que viene a redondear el trabajo en "Cuando la sangre galopa" es, sin duda, la lírica de Saúl Hernández, sus metáforas ahora más salpicadas de sangre, más profundas y siempre comprometidas con el entorno sociocultural del grupo, porque, como él mismo señala, "no se puede hacer a un lado nuestra realidad como ciudadanos, lo cual se plantea en algunos temas como ‘Estoy cansado’, donde uno se siente harto de tantas cosas, porque se puede criticar muchas veces y no pasa nada".
Sin embargo, con este álbum, es casi un hecho que Jaguares logrará que sucedan muchas cosas, no sólo para sí mismos, sino entre su público y, una vez más, en la misma historia del rock nacional.
por Che Bañuelos
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