Greenpeace acusa al gobierno y harineras mexicanas de vender maíz transgénico
"Nosotros los mexicanos no somos consumidores de segunda clase que se comen los productos que no quieren en Europa, donde la frontera está cerrada a la entrada de transgénicos", agregó.
Desde 2003 en México existe una moratoria a la importación de maíz transgénico destinado a la siembra, aunque se permite realizar experimentos controlados para no poner en riesgo la biodiversidad del país, explicaron a Efe fuentes de Greenpeace.
Sin embargo, no existe normativa en cuanto a la importación para consumo humano o animal del maíz, tanto en grano como molido, dijo Gustavo Ampugnani, coordinador de la campaña de transgénicos de Greenpeace en México.
La organización ecologista estimó que la solución a la crisis generada en México por la subida del precio del maíz no reside en la importación de más grano, en referencia a la medida adoptada por el gobierno del presidente Felipe Calderón, que autorizó la compra inmediata de 650.000 toneladas este mes.
"México tiene una gran riqueza biológica, con más de 50 clases de maíz, pero el Gobierno no dedica dinero a investigarlas. Hay que mejorar los cultivos tradicionales, incorporarlos al riego, introducir mejoras tecnológicas", sugirió Ampugnani.
Por su parte, Carreón manifestó que tiene "serias dudas" sobre la responsabilidad del Gobierno en el asunto, "dado el apoyo y promoción de los transgénicos del secretario (ministro) de Agricultura, Alberto Cárdenas Jiménez".
Diversas organizaciones sociales han convocado para mañana miércoles una marcha en la capital mexicana para protestar por el alza del maíz y otros productos alimenticios básicos para los mexicanos.
La movilización será la primera de grandes dimensiones que afrontará el gobierno de Calderón por el encarecimiento de productos como la leche, el azúcar y el maíz, que impulsó un alza del precio de la tortilla, alimento básico de los mexicanos.
EFE



