Washington se inquieta por el estres de sus diplomáticos al regresar de Irak
El Departamento de Estado norteamericano, que ya tiene problemas para asignar los puestos en Irak, debe ahora enfrentar el tema del regreso de sus diplomáticos desde zonas de guerra, quienes sufren el mismo estrés postraumático que los soldados que vuelven de combates.
04/05/2007 -- Para medir el fenómeno, el servicio médico del Departamento de Estado comenzará este mes a enviar cuestionarios de salud mental a unos 1.400 responsables que han servido en Irak desde marzo de 2003, fecha de la invasión norteamericana, dijo el portavoz Tom Casey.
Los equipos de apoyo serán puestos en servicio a partir de junio para ayudar a los "ex" de Irak, pero vuelven también de otros países peligrosos donde el estrés es tal que los diplomáticos deben permanecer sin sus familias.
"Nuestros diplomáticos, funcionarios y empresarios cumplen una gran parte de nuestro esfuerzo en Irak, en Afganistán y de otros lugares muy peligrosos del mundo", declaró Casey. "Eso significa que ellos encuentran en numerosos lugares los mismos tipos de riesgos que los miembros del Departamento de Defensa", agregó.
"Estas personas hacen sacrificios no solamente al estar separadas de sus familias o por encontrarse en situaciones difíciles. Sino que en ciertos casos, a su retorno, ellos tienen síntomas que necesitan de ayuda", agregó el portavoz del Departamento de Estado.
Los cuestionarios y los equipos de apoyo serán puestos en servicio sobre base voluntaria, a fin de ayudar a las personas que sufren el síndrome de estrés postraumático u otras enfermedades.
Si bien los diplomáticos norteamericanos siempre tienen que servir en lugares peligrosos e inestables, el número de estos puestos se ha más que triplicado desde 2001 a casi 750, 200 de ellos en Irak, según Brenda Greenberg, de la oficina de recursos humanos del Departamento de Estado.
EFE

(AP)



