El 'vacío emocional' de una comedora compulsiva lo compensa con alimento
Si usted es una mujer que tiende a responder de manera inadecuada al estrés, es perfeccionista e impulsiva, cuidado, porque puede caer en el trastorno del comer compulsivo, un mal crónico asociado con depresión, miedos y fobias.
31/05/2007 -- Si, además, siente un "vacío emocional" que llena con comida porque es su mejor manera de "apapacharse" y, ante las demandas de la estética femenina, prefiere mirarse al espejo y retarse con más alimentos, usted sufre de este trastorno alimentario sin duda alguna.
Y es que, aunque en la actualidad la anorexia, la bulimia, la ortorexia y la vigorexia estén "de moda", el mal por "atracón" es mucho más común y generalizado entre la población femenina, en opinión de la nutrióloga certificada Rocío Silva.
"Comer le da seguridad a la mujer; la grasa corporal la hace sentirse protegida aunque muchas pacientes no lo expresan hasta que están seguras de querer dejar de atracarse", cuenta la experta a Notimex, quien asegura que 70 por ciento de mexicanas sufre este mal.
La comedora compulsiva se esconde detrás de su apariencia física, crea un bloqueo entre ella y la sociedad, y, lo que es quizás peor, se siente culpable por no ser lo suficientemente "buena" ni poder controlar el consumo de alimentos.
Con baja autoestima, acompañada de necesidad de aceptación, los episodios de atracones y los momentos en los que ellas comen se convierten en una obsesión y en una forma de olvidar el intenso dolor que les produce no ser aceptadas ni sentirse queridas.
Aunque suene contradictorio, "al verse gordas ante un espejo, comen más porque es una forma de retarse ante, y contra, la figura estética que ven en la tele", agrega la especialista, cuyos pacientes en la Clínica privada Nutrición SAS.com son en su mayoría mujeres.
Notimex

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