Más allá de los genes, los científicos rehabilitan el resto del ADN
El genoma humano (ADN) cuenta con unos 3.000 millones de pares de bases que programan, "directa o indirectamente, las instrucciones para sintetizar todas las moléculas que forman cada célula, tejido u órgano humano", recuerdan los investigadores.
Los genes, que codifican a través de las proteínas, es decir que programan la formación de las piezas elementales del organismo, no son sino una muy escasa fracción del genoma humano.
El secuenciamiento de éste, en el marco del Proyecto Genoma Humano, en 2003, permitió identificar unos 22.000 genes y las secuencias que regulan su actividad, o sea de 3 a 5% del genoma, anota el Wellcome Trust Sanger Institute, asociado a los trabajos.
Cuestionando el epíteto de ADN "basura", los nuevos datos muestran que "el genoma contiene muy pocas secuencias inutilizadas, los genes son apenas uno de los numerosos tipos de secuencias de ADN que tienen un impacto funcional", según el consorcio y el Laboratorio Europeo de Biología Molecular y de Bioinformática (EMBL-EBI), que condujo el análisis.
Según los trabajos, que abarcaron casi 30 millones de pares de bases, o sea 1% del genoma humano, las secuencias de ADN situadas fuera de los genes "tienen un papel regulador esencial", comenta un experto en Nature.
La mayoría del ADN (ácido desoxirribonucleico) humano está transcrito bajo la forma de ARN (ácido ribonucleico), pero este ARN (especie de papel de calcar del ADN) no sirve siempre para fabricar proteínas.
Los estudios han permitido mostrar que a partir de un mismo gene puden ser producidas diversas proteínas y no sólo una, como se ha creído desde hace tiempo.
EFE

(NewsCom)



