Cero alcohol en fiestas de jóvenes en EEUU o padres arriesgan ir a prisión
La temporada de fiestas de promoción -esas celebraciones inevitables que consagran el fin del liceo- está en su pleno en mayo y junio en Estados Unidos.
En la región de Washington, son pocos los padres que aún se atreven a organizar tales fiestas, que tienen lugar más a menudo en la misma institución o en salones alquilados para la ocasión.
"Fui a una conferencia organizada por el liceo, en la que un policía nos informó las normas que deben seguirse", dijo esta madre de adolescentes que prefiere guardar el anonimato. "Le dije que pensaba hacer una fiesta para los niños y me miró como si estuviera loca".
Tras asesorarse con un abogado, la mujer elaboró un reglamento e instaló un comité de unos diez padres encargados de vigilar a los jóvenes toda la noche.
"Se hizo un primer registro de bolsos y carteras, luego un segundo. Se le prohibió volver a los que salían por algún motivo. Hacíamos turnos para vigilar las salidas. Cerramos el cerco del jardín con cadenas", cuenta un padre que participó en "el operativo".
"No son tonterías! Encontramos entre los arbustos ocho botellas de alcohol muy bien escondidas desde el día anterior o en la mañana", dijo.
Aunque desde los 16 años se puede conducir un coche en Estados Unidos y alistarse en el ejército para ir a Irak, el 80% de los estadounidenses se oponen a la idea de bajar el límite para el consumo de alcohol a 18 años.
Un estudio comparativo del Departamento de Justicia, de 2003, muestra que los jóvenes europeos (entre 15 y 16 años) son más bebedores que los estadounidenses, en particular en Dinamarca, Alemania, Gran Bretaña y Holanda.
En Estados Unidos, de acuerdo a distintos estudios, el 7,7% de los jóvenes de 12 a 20 años tienen dependencia al alcohol y cerca de la mitad (47% de los alumnos del último año de liceo) reconocen que beben de vez en cuando.
AFP

(Terra / agencias)



