Los críticos acusan a la administración Bush de anteponer la política a la ciencia
Citan el testimonio del ex cirujano general de que la Casa Blanca trató de 'debilitar o suprimir' informes de salud
MIÉRCOLES 11 de julio (HealthDay News/Dr. Tango) -- Los expertos de salud afirmaron el miércoles que están de acuerdo con la afirmación del ex Cirujano general Richard H. Carmona de que la administración Bush ha silenciado continuamente las opiniones médicas y científicas, y ha favorecido la política y el dogma religioso.
Durante su testimonio ante un panel del Congreso el martes, Carmona afirmó que "funcionarios superiores de la administración Bush trataron de debilitar o suprimir informes importantes de salud pública motivados por consideraciones políticas", reportó el The New York Times.
"No nos sorprende escuchar que la administración ignorara la ciencia y tratara de silenciar a los científicos. Eso han hecho durante años con las células madre", señaló Sean Tipton, presidente de la Coalition for the Advancement of Medical Research, un grupo que reúne y representa a más de 100 asociaciones médicas, universidades, asociaciones científicas y fundaciones interesadas en promover la investigación con células madre.
Tipton aseguró que la posición de la Casa Blanca sobre la investigación con células madre fue una decisión política desde "el primer día".
"La administración ha sido franca respecto a no haber tomado esta decisión con fundamentos científicos", dijo.
Tipton señaló que hay una consideración moral legítima respecto a la investigación con células madre embrionarias. "Hay un imperativo moral de ayudar a los enfermos y la política de Bush es contraria a ello", afirmó. "El público estadounidense da un valor moral diferente a un óvulo fertilizado en un laboratorio que a una niña de 9 años que tiene diabetes".
"El Dr. Carmona reflejaba la opinión de las comunidades médica y científica que desean seguir adelante con la investigación con células madre", añadió Tipton. Señaló que el Congreso ha votado varias veces para revocar la política de Bush sobre las células madre y que la mayor parte del público estadounidense apoya la investigación con ellas.
El testimonio de Carmona vino justo antes de las audiencias de confirmación para nombrar al Dr. James Holsinger como nuevo Cirujano general de los EE.UU. La nominación de Holsinger ha sido criticada por grupos de derechos de homosexuales motivadas por sus declaraciones sobre la homosexualidad en 1991. En un informe presentado al comité para estudiar la homosexualidad de la Iglesia metodista unida, Holsinger afirmó que la homosexualidad no es ni natural ni sana.
"El Dr. Holsinger tiene un historial que no es propio un médico de los Estados Unidos", afirmó en una declaración preparada Joe Solmonese, presidente de Human Rights Campaign. "Sus escritos sugieren una visión científica basada en creencias contra los homosexuales que son incompatibles con el trabajo de servir la salud médica de todos los estadounidenses. Es esencial que el principal médico de los Estados Unidos valore la ciencia por encima de la ideología antihomosexual".
En su testimonio, Carmona, quien fungió un término como cirujano general de 2002 a 2006, también dijo que la administración Bush no lo dejaba hablar o publicar informes sobre la investigación con células madre, la anticoncepción de emergencia, la educación sexual o temas de salud en las prisiones, mentales o globales.
La administración Bush tiene un largo historial de oposición al aborto y a la anticoncepción. La Casa Blanca ha promovido reiteradamente la abstinencia como el único método aceptable de anticoncepción y la mejor manera de prevenir las enfermedades de transmisión sexual como el VIH/SIDA. Las agencias de salud de los EE.UU. han negado fondos a grupos que luchaban contra el SIDA y recomendaban condones.
Carmona también afirmó que los funcionarios de la administración Bush retrasaron y trataron de "diluir" un importante informe sobre el humo de segunda mano. El informe publicado el año pasado concluyó que incluso una exposición breve al humo del cigarrillo podría ser perjudicial.
Además, Carmona testificó que le ordenaron mencionar al Presidente Bush tres veces en cada página de sus discursos. También le pidieron hacer discursos en apoyo a los candidatos políticos republicanos y asistir a reuniones informativas políticas, reportó el Times.
La administración Bush contradijo rápidamente a Carmona. "La posición de esta administración siempre ha sido que la salud pública debe estar basada en ciencia sólida", afirmó al Times Bill Hall, vocero del Ministerio de servicios de salud y humanos de los EE.UU.
El cirujano general "es la principal voz para la salud de todos los estadounidenses", dijo al periódico Emily Lawrimore, vocera de la Casa Blanca. "Nos decepciona", apuntó Lawrimore, "si falló en usar esta posición hasta al máximo para defender las políticas que pensaba que servían los mejores intereses de la nación".
El Dr. Sidney M. Wolfe, director del Grupo de investigación de la salud de Public Citizen, señaló que el testimonio de Carmona ilustra una táctica usada largamente por la administración Bush.
Por ejemplo, dijo Wolfe, cuando el Dr. Andrew C. von Eschenbach, actualmente director de la U.S. Food and Drug Administration, fue director del National Cancer Institute, le dijo a sus subordinados que su trabajo era llevar a cabo los mandatos de la Casa Blanca. "El mandato de la Casa Blanca es un poco deficiente en cuanto a sus bases médicas y científicas", apuntó Wolfe.
"Carmona es otro ejemplo de alguien que obtuvo su trabajo porque parecía que seguiría la corriente", declaró Wolfe. "Imponerle a todo un país un sistema de creencias que es contrario a la evidencia médica y científica es inaceptable".
Otro experto estuvo de acuerdo en que la práctica médica debe ser impulsada por la ciencia y no por la ideología política o religiosa.
"Sólo el Dr. Carmona puede saber exactamente qué intercambios sostuvo en privado con esta administración", apuntó el Dr. David L. Katz, director del Centro de investigación de la prevención de la Facultad de medicina de la Universidad de Yale. "Pero, ciertamente, muchas personas tienen la opinión de que esta administración no ha sido sutil en constreñir las políticas, las prácticas, la investigación y el diálogo sobre la salud pública. Al igual que la práctica médica, la práctica de salud pública debe ser impulsada por la ciencia y no por la ideología".
Las declaraciones de Carmona no son la primera vez que la administración Bush ha sido acusada de tratar de influir sobre la política médica de los EE.UU. para reflejar un punto de vista más conservador.
En 2002, defensoras de la salud de la mujer denunciaron el nombramiento de un obstetra de Kentucky que se oponía al aborto a un panel asesor sobre salud reproductiva de la U.S. Food and Drug Administration.
Los grupos a favor de la elección criticaron la selección del Dr. W. David Hager, un profesor de medio tiempo de la Universidad de Kentucky. Los grupos a favor de la elección lo acusaron de basar sus creencias médicas en el dogma cristiano y no en ciencia sólida.
Más información
Para más información sobre el Cirujano general, visite el Departamento de servicios de salud y humanos de los EE.UU.
Artículo por HealthDay, traducido por Dr. Tango
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