Las charlas de adolescentes pueden provocar trastornos de ansiedad
Esto, dicen los autores, incluyó sentimientos de más cercanía entre los amigos.
Los niños que co-rumiaban, agregan, también cultivaron amistades más cercanas a lo largo del año escolar, pero no desarrollaron síntomas de depresión o ansiedad durante ese período.
Cuando las niñas co-rumian -dicen los científicos- pasan mucho tiempo insistiendo en problemas y preocupaciones que probablemente las hacen sentir más tristes y más desesperanzadas.
"Esos problemas están siempre presentes en su mente -agregan- y estos son los síntomas de la depresión".
Esto, dicen los expertos, se aplica especialmente a problemas que las niñas no pueden controlar, por ejemplo si son del agrado de un niño en particular, o si serán invitadas a la fiesta a la que asistirán los niños más populares.
"La rumiación sólo puede ser favorable en un contexto de contención afectiva, de resolución o integración, en el que puede estar involucrado una persona con mayor experiencia o capacitada para ello", afirma el doctor Cía.
"De lo contrario puede generar resultados negativos, por ejemplo, puede incrementar la magnitud o las consecuencias de ese problema", agrega.
Esto, sin embargo, no quiere decir que los adolescentes no deban hablar de sus problemas.
BBC Mundo

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