Las charlas de adolescentes pueden provocar trastornos de ansiedad
Los expertos afirman que se les debe alentar a que conversen con sus amigos, pero moderadamente, sin caer en la co-rumiación.
Tal como señala el doctor Alfredo Cía, en general, hablar sobre nuestros problemas y tener una red de apoyo social son factores relacionados con una vida saludable.
"Todo depende de las condiciones y el contexto -dice- y del intercambio que se dé entre las chicas".
"No pretendemos que cada uno se calle y se guarde para sí las cosas".
"Pero cuando se cae en la co-rumiación y se juntan dos personas con la misma limitación e imposibilidad para ayudarse, esas conversaciones pueden ser perjudiciales".
Según los expertos debemos alentar a los adolescentes a involucrarse en otras actividades, como los deportes.
"Una de las recomendaciones que hacemos a los pacientes que piensan demasiado y se enrollan en sus propios pensamientos es que no se queden solos y encerrados pensando", dice el doctor Cía.
Agrega que otras actividades los pueden ayudar a despejar este tipo de pensamientos recurrentes, o rumiaciones, especialmente los que se refieren a problemas que no pueden controlar.
Hasta ahora, los padres y adultos vivían con una cierta sensación de seguridad al saber que sus hijos adolescentes, especialmente las niñas, contaban con amigos aparentemente compasivos.
Quienes nos preocupaban eran de hecho los adolescentes socialmente aislados.
Este estudio, sin embargo, revela que los jóvenes rodeados de amigos cercanos también están en riesgo de desarrollar trastornos emocionales si esas amistadas están basadas en un patrón de co-rumiación.
BBC Mundo

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