Absceso hepático piógeno
Definición
Es un área llena de pus dentro del hígado.
Nombres alternativos
Absceso hepático bacteriano; Absceso hepático
Causas, incidencia y factores de riesgo
Existen muchas causas potenciales de abscesos hepáticos. Se pueden desarrollar por infecciones abdominales tales como apendicitis , diverticulitis o un intestino perforado. Otras causas pueden ser una infección en la sangre o en el tracto biliar (secreción del hígado), o trauma que causa daño al hígado.
Las bacterias más comunes que causan abscesos en el hígado son: Escherichia coli , Klebsiella , enterococos, estafilococos, estreptococos y Bacteroides.
Síntomas
- Fiebre , escalofrío
- Náuseas, vómitos
- Dolor en la parte superior derecha del abdomen
- Pérdida del apetito
- Pérdida de peso involuntaria
- Debilidad
- Ictericia (coloración amarillenta de la piel)
- Heces color tiza
- Orina turbia
Signos y exámenes
- Hemocultivo que muestra bacterias, lo cual sucede en aproximadamente la mitad de los pacientes con absceso hepático piógeno
- Las enzimas hepáticas ( pruebas de función hepática ) y la bilirrubina pueden estar elevadas
- Conteo elevado de glóbulos blancos, lo que indica infección
- TC abdominal
- Ecografía abdominal
- Biopsia del hígado
Tratamiento
El tratamiento consiste en una cirugía o en un drenaje percutáneo (con una aguja a través de la piel) del absceso y esto va acompañado de una terapia prolongada con antibióticos. Algunas veces, los antibióticos solos pueden curar la infección.
Expectativas (pronóstico)
El índice de mortalidad es de 10 a 30% en pacientes tratados y la tasa es aún mayor en pacientes con abscesos múltiples.
Complicaciones
Se puede desarrollar una sepsis potencialmente mortal.
Situaciones que requieren asistencia médica
Se debe buscar asistencia médica si se presenta cualquier síntoma de este trastorno.
También si se presenta dolor abdominal severo, confusión o disminución del estado de conciencia , fiebre alta y persistente u otros síntomas nuevos durante o después del tratamiento.
Prevención
El tratamiento oportuno de las infecciones abdominales u otro tipo de infecciones puede reducir los riesgos, aunque en muchos casos no se pueden prevenir.
Terra/Adam



