Infertilidad
Definición
Es la incapacidad para quedar embarazada después de 12 meses de relaciones sexuales sin protección.
Nombres alternativos
Esterilidad; Incapacidad para concebir; Incapacidad para quedar embarazada
Causas, incidencia y factores de riesgo
La infertilidad primaria es el término utilizado para describir a una pareja que nunca ha podido lograr un embarazo, después de intentarlo durante al menos un año con relaciones sexuales sin protección.
La infertilidad secundaria es el término utilizado para describir a las parejas que han logrado por lo menos un embarazo previo, pero que no han podido lograr otro embarazo.
Las causas de la infertilidad abarcan un amplio rango de factores tanto físicos como emocionales. Aproximadamente del 30 al 40% de todos los casos de infertilidad se deben a un factor "masculino", como eyaculación retrógrada , impotencia , deficiencia hormonal, contaminantes ambientales, cicatrizaciones por enfermedades de transmisión sexual o disminución del conteo de espermatozoides . Algunos factores que afectan el conteo de espermatozoides son un alto consumo de marihuana o de medicamentos recetados, como cimetidina, espironolactona y nitrofurantoína.
Un factor "femenino", como cicatrización por enfermedades de transmisión sexual o endometriosis, disfunción ovulatoria, mala nutrición, desequilibrio hormonal, quistes ováricos, infección pélvica, tumor o anomalía del sistema de transporte desde el cuello uterino a través de las trompas de Falopio, es responsable de un 40 a un 50% de los casos de infertilidad en las parejas.
El 10 a 30% restante de los casos de infertilidad puede ser causado por factores contribuyentes por parte de ambos miembros de la pareja o la causa no se puede identificar.
Se estima que entre un 10 y un 20% de las parejas no pueden concebir después de un año de intentar un embarazo. Es importante que los intentos por quedar embarazada se hagan durante un período largo (al menos un año), pues las posibilidades de que un embarazo se presente en parejas saludables en las que los dos son menores de 30 años y que tienen relaciones con regularidad es sólo de un 25 a un 30% mensual. La máxima fertilidad de una mujer está a comienzos de los 20 años de edad. A medida que la mujer pasa de los 35 años, y particularmente después de los 40, la probabilidad de concebir cae a menos del 10% por mes.
Además de los factores relativos a la edad, el aumento en el riesgo de infertilidad está asociado con lo siguiente:
- Tener múltiples parejas sexuales, incrementando así el riesgo de una ETS
- Tener una enfermedad de transmisión sexual
- Antecedentes previos de EIP (enfermedad inflamatoria pélvica)
- Antecedentes de orquitis o epididimitis en los hombres
- Paperas (hombres)
- Varicocele (hombres)
- Antecedentes de exposición a DES (hombres o mujeres)
- Trastornos alimentarios (mujeres)
- Ciclos menstruales anovulatorios
- Endometriosis
- Defectos en el útero (miomas) u obstrucción cervical
- Enfermedad prolongada (crónica) como la diabetes
Síntomas
- Incapacidad para quedar embarazada
- Una gama de reacciones emocionales por parte de uno o ambos miembros de la pareja en relación a la falta de hijos. En general, estas reacciones son mayores en las parejas que no tienen hijos, pues la presencia de al menos un hijo tiende a mitigar estas emociones dolorosas.
Signos y exámenes
Es esencial contar con una historia médica completa y un examen físico de ambos miembros de la pareja.
Los exámenes pueden ser:
- Análisis del semen: la muestra se recolecta después de dos o tres días de abstinencia completa para determinar volumen y viscosidad del semen, así como conteo de espermatozoides, movilidad, velocidad de nado y forma de los mismos.
- Medición de la temperatura corporal basal: tomando la temperatura de la mujer cada mañana, antes de levantarse, tratando de identificar un incremento de 17 a 18° C (0.4 a 1.0° F) asociado con la ovulación.
- Evaluación de los cambios del moco cervical a lo largo del ciclo menstrual para identificar el moco húmedo, flexible y resbaloso asociado con la fase ovulatoria.
- Examen poscoital (EPC) para evaluar la interacción entre los espermatozoides y el moco cervical mediante un análisis de dicho moco, recolectado entre dos y ocho horas después de la relación sexual.
- Medición de la progesterona sérica (examen de sangre).
- Biopsia del recubrimiento uterino de la mujer (endometrio).
- Biopsia testicular en el hombre (rara vez realizada).
- Medición de la cantidad de hormona luteinizante urinaria, utilizando equipos caseros de venta comercial que sirven para predecir la ovulación y ayudar a determinar el mejor momento para la relación sexual.
- Exposición al progestágeno cuando la mujer presenta ovulación esporádica o ausente.
- Niveles hormonales en suero (exámenes de sangre) para uno o ambos miembros de la pareja.
- Histerosalpingografía (HSG); procedimiento utilizando radiografías con medio de contraste para observar la ruta de los espermatozoides desde el cuello uterino a través del útero y las trompas de Falopio.
- Laparoscopia para permitir una visualización directa de la cavidad pélvica.
- Examen pélvico de la mujer para determinar si hay quistes.
Tratamiento
El tratamiento depende de la causa de la infertilidad y puede consistir en:
- Simple educación y asesoría
- Medicamentos para tratar infecciones o promover la ovulación
- Procedimientos médicos altamente sofisticados, como la fecundación in vitro
Es importante que la pareja reconozca y discuta el impacto emocional que esta dificultad tiene sobre ellos como individuos y como pareja, y que busquen la orientación profesional de un médico.
Grupos de apoyo
Muchas organizaciones brindan apoyo informal y remisiones para asesoría profesional. Ver grupo de apoyo para la infertilidad .
Expectativas (pronóstico)
La causa probable se puede determinar en aproximadamente un 85 a un 90% de las parejas infértiles.
Una terapia apropiada (que no incluya técnicas avanzadas como la fecundación in vitro) puede permitir un embarazo en un 50 a un 60% de las parejas previamente diagnosticadas como infértiles.
Del 15 al 20% de las parejas ya diagnosticadas como infértiles finalmente lograrán un embarazo sin ningún tipo de tratamiento.
Complicaciones
Aunque la infertilidad en sí no provoca enfermedades físicas, su impacto psicológico sobre el individuo o la pareja puede ser severo. Las parejas pueden experimentar problemas maritales, así como también depresión y ansiedad en forma individual.
Situaciones que requieren asistencia médica
Se debe consultar al médico si no es posible lograr el embarazo deseado.
Prevención
Debido a que la infertilidad tiende a ser causada por enfermedades de transmisión sexual, la práctica de comportamientos sexuales más seguros puede minimizar el riesgo de una infertilidad futura. La gonorrea y la clamidia son dos de las causas más frecuentes de infertilidad relacionada con las enfermedades de transmisión sexual (ETS).
Las ETS tienden a ser asintomáticas al principio hasta que aparece una enfermedad inflamatoria pélvica o salpingitis. Estos procesos inflamatorios causan cicatrices en las trompas de Falopio y una disminución posterior de la fertilidad, infertilidad absoluta o incremento en la incidencia de un embarazo ectópico .
Se ha demostrado perfectamente que la vacuna contra las paperas previene esta enfermedad y su complicación masculina, la orquitis. Por lo tanto, la vacunación previene la esterilidad relacionada con las paperas.
Algunas formas de control natal , como los DIU o dispositivos intrauterinos, representan un mayor riesgo de infertilidad a futuro. Sin embargo, estos dispositivos no son recomendados en mujeres que no hayan tenido hijos previamente.
Las mujeres que eligen estos dispositivos deben estar dispuestas a correr el pequeño riesgo de infertilidad asociado con su uso. La pareja debe considerar cuidadosamente los riesgos, sopesar los beneficios potenciales y revisar y discutir sus decisiones con el médico.
El diagnóstico y tratamiento oportuno de la endometriosis puede disminuir el riesgo de infertilidad.
Referencias
Speroff L, Fitz M. Clinical Gynecologic Endocrinology and Infertility. 7th ed. Lippincott Williams & Wilkins; 2004.
Stenchever A. Comprehensive Gynecology. 4th ed. St. Louis, Mo: Mosby; 2001:1204-1206.
Terra/Adam



