Las casas húmedas y mohosas podrían causar depresión
Finalmente, a cada participante se le preguntó si se sentía o no en control del ambiente de su hogar, además de si tenían cualquiera de seis afecciones que pueden ser asociadas con la exposición al moho, entre ellas resfriados o problemas de garganta, respiración sibilante, ataques de asma u otros problemas respiratorios, fatiga o dolores de cabeza.
También se anotaron las características de las viviendas, tales como la luz, ventilación, tamaño, las condiciones de hacinamiento y calefacción, además de información demográfica básica como la situación de empleo. Los investigadores anotaron además de la salud general, tales factores a veces se relacionan con la depresión.
Shenassa y sus colegas encontraron que el 57 por ciento de todos los residentes vivían en hogares que estaban libres de humedad o moho, aunque la prevalencia variaba sustancialmente según la región, desde más del 80 por ciento en Portugal a poco más del 25 por ciento en Eslovaquia.
Mientras tanto, se determinó que el nueve por ciento de los residentes estaba deprimido. Las mujeres, los mayores y los desempleados eran más propensos a tener síntomas depresivos, mientras que los que vivían en condiciones de hacinamiento también parecían tener un mayor riesgo de depresión.
Sin embargo, incluso después tomar en cuenta esos factores mitigantes clave, los investigadores hicieron las relaciones de rigor y encontraron que tener moho en el hogar parecía estar asociado con la depresión.
"Básicamente, el riesgo de depresión aumentaba en alrededor de 40 por ciento entre quienes vivían en hogares mohosos", afirmó Shenassa. "Teniendo en cuenta que existen los mismos tipos de moho en Europa y en Estados Unidos, los resultados deberían también aplicarse a los hogares estadounidenses".
"De todos modos, aunque vimos que hay más depresión entre las personas que viven en hogares mohosos, no sabemos qué llegó primero", advirtió Shenassa. "Pensamos que la depresión tiene múltiples vías, así que necesitamos investigar más".
Kelly A. Reynolds, microbióloga investigadora de la Universidad de Arizona, describió el estudio como "muy interesante", pero estuvo de acuerdo en que se necesita más investigación.
"Saber que los efectos de moho sobre la salud son a largo plazo, crónicos y a veces cumulativos significa que [los autores del estudio] podrían estar muy lejos de determinar cuál es la gallina y cuál el huevo", señaló. "Entonces, aunque hay mucha especulación, es difícil probar una conexión con la salud mental. Lo que siempre decimos le a las personas es que si puede oler o ver moho en el hogar, no hay motivo para no deshacerse de él".
Más información
Para más información sobre los riesgos de salud del moho, visite los U.S. Centers for Disease Control and Prevention.
Artículo por HealthDay, traducido por Dr. Tango
DrTango

(Terra / agencias)



