Aconsejan tratar con rapidez ataques leves de apoplejía
09/10/2007 - 19:37(GMT)
Tratar con rapidez a pacientes de ataques leves de apoplejía podría reducir de manera drástica el riesgo de un ataque mayor en los tres meses siguientes, según dos grandes estudios publicados el martes que podrían cambiar la forma en que los médicos tratan a pacientes de ataques de apoplejía. Las nuevas directivas podrían salvar, potencialmente, a millones de vidas.
En una investigación publicada en las revistas The Lancet y The Lancet Neurology, médicos británicos y franceses determinaron que pacientes que eran tratados dentro de las 24 horas de haber sufrido un ataque de apoplejía isquémico reducían en un 80% el peligro de sufrir un ataque de apoplejía más grave en los tres meses siguientes.
La isquemia es una disminución transitoria o permanente del riego sanguíneo de una parte del cuerpo, producida por una alteración normal o patológica de la arteria o arterias aferentes, según indica el Diccionario de la Real Academia Española)
Esa drástica reducción del riesgo es muy rara, dijo el doctor Peter Rothwell, profesor de neurología clínica de la universidad de Oxford y quien encabezó el estudio publicado en the Lancet. "Normalmente, nos entusiasma cuando el porcentaje es del 10% o del 15%".
Rothwell dijo que ahora, los ataques de apoplejía leves pueden ser considerados emergencias médicas. "El sistema de cuidado de la salud debe ser modificado para responder a esas personas con rapidez", dijo. "Las actuales demoras en el tratamiento en el Reino Unido han dejado de ser aceptables".
En Gran Bretaña, la mayoría de las personas que sufren ataques isquémicos son enviados a clínicas de especialistas. Y muchas de ellas deben aguardar varias semanas antes de recibir tratamiento.
Ataques leves de apoplejía tienen los mismos síntomas de un ataque grave. Eso incluye la sensación de adormecimiento en el rostro, dificultades para hablar, parálisis en un costado del cuerpo, visión borrosa, o un súbito dolor de cabeza. Pero en los ataques leves, los síntomas duran menos de un día.
Rothwell y sus colegas descubrieron que los pacientes tratados de inmediato luego de un ataque leve de apoplejía tenían sólo un 2,1% de posibilidad de un ataque mayor de apoplejía en los tres meses siguientes. En comparación, pacientes que no eran tratados con rapidez tenían un 10,3% de sufrir un ataque mayor de apoplejía dentro de los tres meses.
Terra/AP



